Poemas de San Juan de la Cruz

Ver todos los poetas  |  ver poemas en español e inglés

Tras de un amoroso lance

por San Juan de la Cruz

Tras de un amoroso lance,
y no de esperanza falto,
volé tan alto, tan alto,
que le di a la caza alcance.

1. Para que yo alcance diese
a aqueste lance divino,
tanto volar me convino,
que de vista me perdiese ;
y con todo en este trance,
en el vuelo quedé falto ;
mas el amor fue tan alto,
que le di a la caza alcance.

2. Cuando más alto subía,
deslumbróseme la vista,
y la más fuerte conquista
en escuro se hacía ;
mas por ser de amor el lance
di un ciego y oscuro salto,
y fui tan alto, tan alto,
que le di a la caza alcance.

3. Cuanto más alto llegaba
de este lance tan subido,
tanto más bajo y rendido
y abatido me hallaba.
Dije : ¡ No habrá quien alcance !
Y abatíme tanto, tanto,
que fui tan alto, tan alto,
que le di a la caza alcance.

4. Por una extraña manera
mil vuelos pasé de un vuelo,
porque esperanza de cielo
tanto alcanza cuanto espera ;
esperé sólo este lance,
y en esperar no fui falto,
pues fui tan alto, tan alto,
que le di a la caza alcance.

Evaluar
comments powered by Disqus
       

Misceláneas

San-juan-de-la-cruz


Otros poemas de San Juan de la Cruz

¿Adónde te escondiste,
Amado, y me dejaste con gemido?
Como el ciervo huiste

En una noche oscura
con ansias en amores inflamada
¡oh dichosa ventura!

¡Oh llama de amor viva,
que tiernamente hieres
de mi alma en el más profundo centro!

Entreme donde no supe
y quedéme no sabiendo
toda ciencia trascendiendo.

Tras de un amoroso lance
y no de esperanza falto
volé tan alto tan alto

Sin arrimo y con arrimo,
sin luz y a oscuras viviendo
todo me voy consumiendo.

Un pastorcico solo está penando
Ajeno de placer y de contento
Y en su pastora puesto el pensamiento

Entréme donde no supe,
y quedéme no sabiendo,
toda sciencia trascendiendo.

Vivo sin vivir en mí
y de tal manera espero,
que muero porque no muero.

Tras de un amoroso lance,
y no de esperanza falto,
volé tan alto, tan alto,

Que bien sé yo la fonte que mana y corre,
aunque es de noche.
1. Aquella eterna fonte está ascondida

Sin arrimo y con arrimo,
sin luz y a oscuras viviendo,
todo me voy consumiendo.

Por toda la hermosura
nunca yo me perderé,
sino por un no sé qué