Cargando...
a b c d e f g h i j k l m n o p q r s t u v w x y z Todos
Manuel de Zequeira Arango

Manuel de Zequeira y Arango (1764-1846). Periodista, poeta, funcionario público y militar cubano. Escribió en numerosas publicaciones de la prensa colonial cubana y marcó pautas a la creación literaria con un incipiente sello criollo. Nació el 28 de agosto de 1764 en La Habana, en el seno de una familia noble y acomodada. Hizo estudios elementales en su hogar, y en 1774 ingresó en el Seminario de San Carlos, donde cursó historia y literatura. Allí estudió junto a Félix Varela, con quien estrechó lazos de amistad. El 18 de agosto de 1784 ingresó como cadete en el Regimiento de Infantería de Soria, lo que marcaría el inicio de su larga carrera militar. Formó parte de los primeros colaboradores del Papel Periódico de La Havana, en el cual publicó poemas y ensayos literarios desde 1792. En 1800 fue nombrado redactor del periódico, lo cual le costó una polémica de dos años con Buenaventura Pascual Ferrer, quien optaba por el mismo cargo. En ese mismo año Zequeira comenzó a dirigir la mencionada publicación, en la que, bajo su dirección, preponderó él el carácter literario. En 1805 cesaron sus funciones de director; sin embargo, prosiguió a modo de colaborador en el mismo Papel Periódico, El Aviso y El Aviso de la Havana. En 1804 fundó El Criticón de La Habana, el cual se destacó por sus numerosos artículos de costumbres y crítica social. Al parecer, Zequeira redactaba completamente los números de El Criticón de La Habana, en el cual potenció una literatura de objetivos morales y sociales muy definidos. Asimismo, escribió para casi todas la publicaciones periódicas de su época, como El Mensajero político económico y literario de La Havana, El Noticioso Mercantil, El Hablador, El Observador Habanero y La Lira de Apolo. Zequeira opinaba que los periódicos debían mostrar la «bella literatura», pero la física, la química y la medicina no debían tener cabida en ese tipo de impresos. Las ciencias, abogaba, debían explicarse en las universidades y escuelas. También trabajó en la Imprenta de la Capitanía General. Zequeira figura entre las voces líricas más destacadas del período colonial cubano. Fue poeta neoclásico que en sus versos destacaba un incipiente “criollismo” -nombre que se daba a las primeras muestras identitarias de la cubanidad. Su poema A la Piña muestra claramente este carácter. Se destacó además como prosista interesado en comunicarse con sus lectores y en dejar huella impresa de la vida habanera en elementos del costumbrismo y el testimonio. Introdujo la prosa poética en la Isla, al publicar en el Papel Periódico de La Havana el artículo «El relox de la Havana». Fue un excelente sonetista, considerado el primer poeta cubano, si no cronológicamente, sí por su vocación sostenida, alto simbolismo con desarrollo de motivos identitarios criollos, conocimiento cabal del instrumento poético y facilidades líricas. Muy vinculado al gobierno de don Luis de las Casas y a la labor de la Sociedad Económica de Amigos del País (SEAP) de La Habana, en 1809 desempeñó el cargo de vicecensor de su Junta Directiva. Fue promotor del pensamiento del reformismo en Cuba. Su talento militar siempre estuvo al servicio de la monarquía hispánica. En julio de 1793, durante la contienda contra la invasión francesa, partió en una expedición de apoyo a la guarnición del Cuartel de Cahobas, en la isla de Santo Domingo. Participó en los combates de la Matric y Yacsí; este último inspiró uno de sus cantos heroicos, Ataque de Yacsí. Obtuvo el grado de subteniente de granaderos, y en 1796 volvió a La Habana, donde contrajo matrimonio. Por el mérito de sus servicios, en 1810 fue nombrado comandante en jefe de la Plaza de Caro, en Venezuela, pero nunca llegó a tomar posesión de su cargo. En 1813 se le destinó al Nuevo Reino de Granada, actual Colombia, a las órdenes del general Francisco Montaleno y Ambuladi. En tierras neogranadinas combatió a los independentistas. Fue gobernador militar y civil de la provincia de Río Hacha de 1814 a 1815. En ese último año se le destinó a Mompox, y en 1816 fue nombrado teniente-rey y presidente de la Junta de Real Hacienda de Cartagena. A finales de 1817 retornó a La Habana, con Real Licencia y grado de coronel de infantería. En 1821 fue trasladado a Matanzas en calidad de coronel de las milicias de esa ciudad. Durante su estancia en territorio matancero se presentaron los primeros síntomas de su locura. A partir de entonces, su vida pública y literaria cesó. Falleció en La Habana el 18 de abril de 1846. Empleó múltiples seudónimos, como Ismael Raquenue, Ezequiel Armuna, Ezequiel Amura, Anselmo Erquea Gravina, Raquel Yum Zenea, El Observador de La Havana, El bruxo de La Havana, El Marqués Nueya, Arnefio Garaique, El Licenciado Frisesomorum, La horma de su zapato, Armenau Queizel, El Criticón de La Havana, Arefique, Enrique Aluzema. Se cree que Leofar Lemonieau, D. Amosar, Yeso de Jarzos, Eguzqui y Matato, sean anagramas de su nombre. Por razón de tan frecuentes enmascaramientos, parte de su obra permanece sin localizar. Referencias En Caribe – encaribe.org/index.php?option=com_content&view=article&id=653:manuel-de-zequeira&catid=87:literatura&Itemid=104

Carlos Manuel de Céspedes

Carlos Manuel Perfecto del Carmen de Céspedes y López del Castillo (18 de abril de 1819 – 27 de febrero de 1874) nació en Bayamo, antigua provincia de Oriente, actual Granma. Fue el líder de los independentistas cubanos en sus inicios. Se levantó en armas contra el gobierno español el 10 de octubre de 1868, concediéndoles la libertad a sus esclavos e invitándoles a unirse a la lucha anticolonialista. Fue Mayor general del Ejército Libertador y Primer Presidente de la República de Cuba en Armas Destituido como presidente en 1873 se instaló en San Lorenzo, la Sierra Maestra donde, en 1874, cae en desigual combate contra las tropas españolas. Vida Nacido el 18 de abril de 1819 en Bayamo. Hijo de Jesús María Céspedes y Luque, también nacido en Oriente y de Francisca de Borja López del Castillo y Ramírez de Aguilar, nacida en Puerto Príncipe (actual Camagüey). Tuvo como hermanos a Pedro, Francisco, Javier y Francisca de Borja (Borjita) y se menciona a Ladislao o Manuel Hilario como el posible hermano perdido en el tiempo. Se crio en el campo y durante su niñez recibió clases de Gramática y Latín con los frailes del Convento de Nuestro Seráfico Padre en Bayamo, que lo acogieron como discípulo. Posteriormente, en el Convento de Santo Domingo, llevó cursos de Lógica y Ética. Pasó de allí a La Habana, donde es aceptado como alumno del Real y Conciliar Colegio Seminario de San Carlos y San Ambrosio. Posteriormente en la Real y Pontificia Universidad de La Habana obtiene el grado de Bachiller en Derecho Civil, el 22 de marzo de 1838. 1839 a 1848 Carlos Manuel contrae nupcias en 1839 con su doble prima hermana, María del Carmen Céspedes y del Castillo. Tiene con ella tres hijos de nombre María del Carmen, Carlos Manuel y Oscar. Todos ellos de apellidos Céspedes y Céspedes. El 3 de enero de 1840, nace su primer hijo varón. En ese mismo año, parte rumbo a Europa y obtiene su licenciatura en Derecho en la Universidad de Barcelona y posteriormente el Doctorado. En 1843 participa en la Insurrección del Gral. Juan Prim, por lo que sale de allí como exiliado político rumbo a Francia. Recorrió después Inglaterra, Suiza, Turquía, Grecia, Alemania e Italia antes de regresar a Cuba en 1844, por lo que dominaba y se expresaba correctamente en varios idiomas, como el inglés, francés y el italiano. Conocía y manejaba desde pequeño el latín y el griego. En 1844 abre en Bayamo un bufete y escribe poemas y un folleto en el que hace la defensa de Cuba. Secretamente inicia su planes independentistas. Hizo la traducción al español de algunos cantos de la Eneida que nunca publicó y escribe también la comedia "Las dos Dianas". En 1845 Francisco Vicente Aguilera era prominente propietario de 3 ingenios mecanizados, en la zona de Manzanillo . El ingenio de Pedro Figueredo y el Ingenio de La Demajagua de Carlos Manuel de Céspedes, en Manzanillo, también lo estaban. El problema de los esclavos negros era mucho mayor en Occidente, en las cercanías de La Habana, donde se abusaba en exceso de ellos, mientras que en la zona de oriente se empezaba a sustituir, en parte, la fuerza humana que aportaban los esclavos, por la fuerza obtenida a través del vapor y las transmisiones mecánicas. En 1847 nace su segundo hijo, a quién dio el nombre de Oscar. Su hija María del Carmen murió muy pequeña. La Bayamesa (la primera canción amorosa cubana que recoge la historia) fue interpretada por primera vez, según se dice, el 27 de marzo de 1848. La letra fue compuesta por José Fornaris, la música es de Carlos Manuel de Céspedes y Francisco Castillo Moreno. La Bayamesa fue tomada por los patriotas cubanos, los cuales le cambiaron la letra e hicieron de ella una canción combativa en contra de la opresión. 1851 a 1867 En 1851 participa activamente en la Sociedad Filarmónica de Bayamo, la cual fundó y en ella fungió como Secretario en aquella época. En 1852 participó en la rebelión de las Pozas e ingresa a la cárcel al ser detenido por su actitud política contraria a España. Tuvo de compañeros de celda a su tío Lucas del Castillo y al poeta Don José Fornaris y Céspedes. En otras dos ocasiones vuelve a pisar la prisión, donde continua componiendo poemas y haciendo traducciones. Esto sucede durante el primer y segundo período del Capitán General de Cuba, Gral. Gutiérrez de la Concha. Este abogado y terrateniente bayamés amaba la música, la poesía; practicaba esgrima, equitación, ajedrez, y como conspiraba en la sociedad de ecreo y en la logia masónica de su ciudad natal es desterrado dos veces. Desde 1856, destaca como abogado y hombre de negocios en la ciudad de Manzanillo, lugar al cual se traslada su residencia. En 1866 la producción literaria de Céspedes fue abundante y variada. El 7 de diciembre, en Guáimaro, escribe el poema titulado "La Conchita", del cual se posee una copia del manuscrito. En 1867, por la suma de 81.000 dólares compra el Ingenio de La Demajagua en Manzanillo. En agosto se reúnen en la recién fundada logia masónica de Bayamo, denominada Estrella Tropical No. 19, Francisco Vicente Aguilera y Francisco Maceo Osorio. Aguilera es nombrado Venerable Maestro, pero en realidad preside un comité insurreccional. La siguiente reunión fue en la Casa de Pedro (Perucho) Figueredo. Allí mismo, Figueredo se sentó al piano y compuso la música del Himno Nacional. Se integra el Comité de Bayamo y ausculta Holguín, Santiago, Camagüey y Las Villas. Céspedes encabeza la conspiración en Manzanillo. 1868 En enero de 1868 muere de tisis la primera esposa de Céspedes, María del Carmen. Céspedes funda en abril la Logia de "Good Faith" en Manzanillo y se convierte en Gran Maestro. El 3 de agosto se acuerda la primera reunión intermunicipal, por los comités de Camagüey, Holguín, Tunas, Jiguaní, Manzanillo y Bayamo, representadas por Salvador Cisneros Betancourt, Belisario Álvarez, Vicente García González, Francisco María Rubalcava, Félix Figueredo, Donato Mármol, Carlos Manuel de Céspedes, Jaime Santiesteban, Isaías Masó, Vicente Aguilera y Maceo Osorio. Céspedes e Isaías Masó representaban a Manzanillo y Vicente Aguilera a Bayamo. Por esta época se sospecha el inicio de una relación amorosa entre Carlos Manuel y Candelaria Acosta Fontaigne, joven mestiza que era hija de su Mayoral en La Demajagua, Juan Acosta. Candelaria, a quien Carlos Manuel llamaba “Cambula”, se hizo célebre por haber confeccionado la bandera enarbolada el mismo día de la insurrección. De esta unión nacieron dos hijos reconocidos por Carlos Manuel, Carmita y más tarde Carlos Manuel. El Comité de Bayamo fija el 24 de diciembre como fecha de inicio de la rebelión. Céspedes, impaciente, adelanta la fecha al 14 de octubre, pero la conspiración es descubierta por el Capitán General Valmaseda. El 7 de octubre se recibe telegrama cifrado en Bayamo, ordenando detener a Céspedes. El telegrafista Nicolás de la Rosa, previene a Céspedes a través de un sobrino de éste llamado Ismael Céspedes, hijo de su hermano Francisco Javier. El 8 de octubre, Céspedes convoca a los patriotas. Empiezan a reunirse en el Ingenio de "La Demajagua" de su propiedad. La Demajagua se encontraba al este de Manzanillo. En el ingenio redacta y discute el manifiesto que habría de dar a conocer. El mismo es conocido por ser el Plan de la Lucha y por contener los objetivos de la misma. El 10 de octubre, en su ingenio azucarero La Demajagua, se alzó en armas, y al grito de ¡Viva Cuba Libre!, llamado Grito de Yara, proclamó la independencia de Cuba y dio la libertad a sus esclavos. Encabeza la Insurrección al mando de 147 hombres y poco a poco va creciendo el número de partidarios que lo siguen, llegando a tener cerca de 17,000 hombres. El 18 de octubre, junto con Aguilera y Marcano toman la Ciudad de Bayamo. Perucho Figueredo reparte volantes con la letra del Himno Nacional Cubano y para el 20 de octubre se interpreta en Bayamo, por primera vez en la historia. El 20 de octubre toma Bayamo y crea un gobierno que ayuda a los pobres. Carlos Manuel Céspedes es llevado en ese día y bajo palio a la Iglesia parroquial, donde se le asigna el título de Capitán General de la Cuba Libre y dirige un emocionado discurso, declarando la libertad de todos los esclavos insurrectos. Pronto enfrenta a la oposición de Camagüey, que no le perdona haber adelantado el levantamiento y haberse adjudicado el cargo de Capitán General. Este grupo encabezado por Salvador Cisneros Betancourt, decidió mientras tanto retrasar su apoyo a la insurrección, lo cuál permitió a los españoles preparar con más comodidad la recuperación de Bayamo. Céspedes y sus generales Donato Mármol y Modesto Díaz, planearon la defensa de Bayamo con el objetivo de impedir que los españoles cruzaran el Río Cauto, pero Mármol impetuoso da la orden a sus tropas de cruzar el río y sorprender a Valmaseda, el enemigo trata de recuperar la villa pero falla, los bayameses la queman antes que entregarla, y dando un rodeo los españoles recuperan Bayamo. 1869 Bayamo es el símbolo de la rebeldía Cubana y sus habitantes antes de permitir su rendición a las tropas de Valmaseda, incendian todas sus casas y convierten la ciudad en gigantesca antorcha el 12 de enero de 1869. Por azares del destino, la casa que fue de la familia Céspedes y en la cual nació el Libertador, permaneció en pie y es un Museo actualmente. Dulce, el nuevo Capitán General español, crea el Consejo Administrativo de Bienes Embargados y confisca todas las propiedades de los insurrectos. Ante las diferencias de los jefes rebeldes, fundamentalmente los de Camagüey, el 10 de abril de 1869, en el pueblo de Guáimaro, se proclama la Constitución del mismo nombre que es redactada por Ignacio Agramonte y Antonio Zambrana. Aprobada por todos nace allí la República de Cuba en Armas y las discrepancias políticas entre los líderes de Camagüey, Bayamo y Manzanillo quedan zanjadas. En la Asamblea de Guáimaro, Céspedes es elegido como el Primer Presidente de la República de Cuba en Armas y sigue combatiendo. La esclavitud queda abolida. Salvador Cisneros Betancourt preside la Cámara de Representantes y Manuel de Quesada y Loynaz es nombrado Jefe del Ejército. La Cámara tiene facultades para destituir al Presidente y al Jefe Militar. Céspedes ambicionaba la Independencia total y absoluta de Cuba, mientras que Cisneros Betancourt se inclinaba por la anexión norteamericana. El gobierno en armas, establece su asentamiento en Guáimaro, pero no tardan los españoles en desalojarlo de dicho lugar. El 4 de noviembre, Carlos Manuel de Céspedes contrae segundas nupcias con Doña Ana de Quesada y Loynaz, hermana de Manuel de Quesada y Loynaz. 1870 El gobierno en armas, errante, se traslada a Berrocal, Sabanilla y Magaramba. La Cámara de Representantes objeta las actitudes de Manuel de Quesada y lo destituye. Céspedes pretende que le acepten la renuncia en vez de destituirlo, pero le es negada, entonces decide enviarlo a Nueva York en misión oficial. Es hecho prisionero su hijo Oscar por las tropas españolas. El general Caballero de Rodas le envía el mensaje a Céspedes que dejaría en libertad a su hijo si renunciaba a continuar la lucha por la Independencia. Céspedes responde: "Dígale al general Caballero de Rodas que Oscar no es mi único hijo: soy el padre de todos los cubanos que han muerto por la Revolución. " El 3 de junio Oscar, era fusilado. Por esa razón los cubanos llaman a hoy a Céspedes: Padre de la Patria. Estando en Magaramba, el poeta Juan Clemente Zenea, que viajaba con salvoconducto español, engaña a Céspedes y éste lo recibe en la creencia de que es un emisario rebelde, ganándose su confianza al paso de los días. El 13 de diciembre, acompañada por Zenea, Ana de Quesada inicia su viaje rumbo a Nueva York, pero es detenida junto con Zenea, por los españoles. Tras múltiples peripecias y vejaciones, finalmente Ana de Quesada es dejada libre. Llega a Nueva York y vive con su madre y sus hermanas Caridad y Conchita. Tiempo después Ana descubre que está embarazada. 1871 En febrero Céspedes se lamenta de que Manuel de Quesada no haya regresado a Cuba encabezando una expedición y se lo comenta a su esposa por carta. En julio desembarca Rafael de Quesada, hermano de Ana, con una pequeña expedición y Céspedes recibe las primeras cartas de Ana desde Nueva York. Ana le comenta en sus cartas de las divisiones e intrigas entre los grupos cubanos representados por Aldama y Manuel de Quesada, exiliados en Nueva York y para ello Céspedes envía a Nueva York al Gral. Vicente Aguilera y a su compadre Ramón Céspedes y Barrero, como negociadores. Céspedes recibe carta de Manuel de Quesada sincerándose y el primero comenta con Ana que la mejor forma de hacerlo, sería que arribara a Cuba con una gran expedición. El conflicto que tuvo Manuel Quesada y Loynaz con Céspedes fue que el primero deseaba manejarse como Jefe Militar, pero sin obedecer órdenes del Gobierno en Armas que estaba formado por la Cámara de Representantes y el Presidente. Céspedes le envía a Ana una carta escrita por medio de Cambula, amante del primero antes de casarse y le pide que sea generosa y comprenda que la única relación que los une es la "hijita" que tuvo con ella y que él ama. Céspedes se entera por carta que Ana quedó embarazada antes de partir y en agosto tiene jimaguas (gemelos) que llevan el nombre de Carlos Manuel y Gloria Dolores, ambos de apellidos Céspedes y de Quesada. Carlos Manuel de Céspedes le anuncia a Ana la captura de toda la familia de su hermano Pedro Céspedes por los españoles y que la familia de su hermano Javier logró escapar pero perdiéndolo todo. También dice que la familia Milanés fue robada y asaltada. Céspedes le pide a su esposa Ana que permanezca viviendo al lado de su madre en Nueva York, que no trate regresar a Cuba, pues no es lugar para una mujer decente, en esos momentos de la terrible guerra que vivían. En agosto comenta a su esposa por carta: "Carlitos, Javier, Pedro y la demás familia andan por Oriente, el primero está en Manzanillo". Se refiere a sus dos hermanos Pedro y Javier y a su hijo Carlos Manuel Céspedes y Céspedes, de su anterior matrimonio. Por parte de la familia Quesada, José Ignacio, hermano de su esposa Ana, siempre fue su más fiel y más leal acompañante. Con Manuel Quesada no llevaba buena relación, pero con Rafael Quesada la relación fue mejor, pues encabezó varias expediciones. Otras dos hermanas de Ana de Quesada, Caridad y Concepción, estaban junto con su madre en Nueva York. En Cuba permanecía todavía la hermana de Carlos Manuel, Francisca de Borja. En octubre comenta su visita a la casa de Cambula, para ver a su "hijita", quizá por última vez, pues le habían recomendado que Cambula por su seguridad debía marchar al extranjero. 1872 Al llegar Manuel Betancourt y Betancourt con una pequeña expedición, el campamento se llena de regocijo y Máximo Gómez, Calixto García y la multitud gritaban: "¡A Occidente! Vamos a Occidente!". "¡Que sea yo, Sr. Presidente! ¡Yo, para mí!; le suplicaba el Gral. Máximo Gómez a Céspedes. 1873 Las acciones militares del Mayor Gral. Ignacio Agramonte y Loynaz en Buey, Curaná, Lázaro y Cocal del Olimpo, abriéndose paso para burlar la línea defensiva Júcaro a Morón y llevar la rebelión armada a través de Las Villas hasta el extremo occidental de la Isla, suponía una gran victoria y el reconocimiento mundial de una República en armas, unificada por un mismo ideal. No quiso el destino que fuera Agramonte quien realizara esta hazaña, pues una bala enemiga, el 11 de mayo en el potrero de Jimaguayú lo derriba y pierde la vida. En el mes de julio le escribe una larga carta en son de queja a su “hermanita” Caridad (hermana de Ana) que vive en Nueva York. El 6 de julio, una expedición comandada por Rafael de Quesada desembarca en la Isla, pero al romperse los botes no pudo desembarcar más que una parte del cargamento. Por la desunión entre los cubanos, Céspedes es depuesto. En relación con su deposición de la Presidencia de la República, la cual tuvo lugar el 28 de octubre de 1873, ocupando su lugar Salvador Cisneros Betancourt, Marqués de Santa Lucía, dice: "En cuanto a mi deposición he hecho lo que debía hacer. Me he inmolado ante el altar de mi Patria en el templo de la ley. Por mí no se derramará sangre en Cuba. Mi conciencia está muy tranquila y espera el fallo de la Historia. Y pongamos aquí punto final a la política." En el mes de diciembre, escribía lo siguiente: "Ayer me dejaron en libertad y me quedo en Cambute. Dicen que me darán pasaporte y así puedes hacer lo que creas más acertado sobre este particular, conforme a lo que arriba te digo; pero avisándome antes con especificación, lo mismo que a Mariano" 1874 El salvoconducto jamás llegó y se ve obligado a internarse en un sitio intrincado en plena Sierra Maestra a un lugar denominado San Lorenzo, en donde permanece acompañado solamente por su hijo mayor Carlos Manuel, y donde enseña a leer y escribir a los niños. El 27 de febrero Carlos Manuel de Céspedes es sorprendido en San Lorenzo, por una columna de soldados españoles del batallón de San Quintín, posiblemente conducidos hasta allí por la denuncia de algún informante. çAbandonado a su suerte por la Cámara de Representantes y sin escolta alguna, su hijo estaba fuera del campamento en ese momento, prácticamente ciego, intenta defenderse, pues no permite que sus enemigos lo capturen vivo, y ya herido de muerte, se despeña por un barranco. Manifiesto del Diez de Octubre Elaboró el Manifiesto del 10 de Octubre que daba a conocer los objetivos y las causas por las que los antiguos criollos, ahora convertidos en cubanos, se disponían a defender de forma violenta el territorio en que vivían y que ya comienzan a llamar Patria y nación. En este documento se plantea entre otros aspectos: «... Nadie ignora que España gobierna a la Isla de Cuba con un brazo de hierro ensangrentado... que teniéndola privada de toda libertad política, civil y religiosa, sus desgraciados hijos se ven expulsados de su suelo a remotos climas o ejecutados sin formación de proceso por comisiones militares en plena paz... la tiene privada del derecho de reunión como no sea bajo la presidencia de un jefe militar, no puede pedir remedio a sus males sin que se la trate como rebelde y no se le concede otro recurso que callar y obedecer...» Principales combates Dirige las tropas cubanas cuando el 11 de octubre se produce el combate de Yara, primer combate y primera derrota de lo que sería el futuro Ejército Libertador. Su actuación al conocer que sólo quedaban doce hombres es suficiente para reservarle un lugar en la historia de nuestra Patria: «Doce hombres bastan para alcanzar la independencia de Cuba...» Participa y dirige junto a otros patriotas la toma de Bayamo, el 20 de octubre de ese mismo año y se le ve junto a Pedro Figueredo en el acto donde por primera vez se entona nuestro Himno Nacional. Destitución Representante a la Asamblea de Guáimaro por la antigua provincia de Oriente defendió, en contra del criterio de Ignacio Agramonte y otros, la necesidad de un gobierno dirigido por los militares sin el peso de civiles que impidieran el desarrollo rápido de acciones militares. Por su labor en esta asamblea en torno a la búsqueda de la unidad, fue nombrado Presidente de la República en Armas. Su mandato se extiende desde 1869 hasta el 27 de octubre de 1873 en que la Cámara de Representantes lo destituye. El acto jurídico ocurre en el poblado de Bijagual de Jiguaní, según narra Eusebio Leal Spengler: «en presencia de un fuerte contingente de tropas mambisas y de altos mandos militares de la Revolución». Durante meses se le ve vagando junto a la impedimenta, pues el Gobierno le niega la autorización para abandonar el séquito del gobierno y marchar al extranjero. Su objetivo: continuar ayudando a la revolución. Finalmente al permitirle abandonar la sede del gobierno, solo, privado de la escolta que por el alto cargo desempeñado le correspondía, se retira a San Lorenzo, lugar intrincado donde funciona una especie de hospital mambí. El 27 de febrero de 1874 cae combatiendo contra una tropa española que lo descubre y trata de apresarlo. Su destitución, junto a la muerte de Ignacio Agramonte un año antes, abonó el camino para que florecieran la indisciplina, el caudillismo y el regionalismo que tanto le costarían al pueblo cubano en esa guerra. Características ‘Pequeño de estatura era Céspedes, aunque robusto y fuerte. Cuidadoso en el vestir, amigo del baile, de montar a caballo, de hacer esgrima, de jugar al ajedrez. Y era poeta, o mejor dicho, hacía versos, y era con las damas galante como un caballero de la Edad Media -que fue, según la Historia, la edad de la galantería suprema. Pequeño de estatura era también Napoleón, amo un día de Europa; y Bolívar, fundador de cinco naciones en América. Los hombres no son grandes por la estatura, sino por sus hechos. El mundo de los hombres no es como los mercados donde lo más que se admira de los frutos es el tamaño. El valer real del hombre no está en ser gordo o flaco, bajo o alto, rubio o moreno: el valer real del hombre está en la rectitud de la conciencia, en el genio, en el talento, en el saber, en la bondad del corazón, en no amar la vida al extremo de caer, por conservarla, en el deshonor: en saber morir a tiempo, sin miedo a la muerte... Grande fue Céspedes, a pesar de sus piernas cortas. Grande por el sentimiento, por la inteligencia, por la cultura; grande por el heroísmo y por el martirio. ‘La humanidad es fea a veces. Pero un hombre grande lo reconcilia a uno con la Humanidad. Como a padre debemos todos venerar a Céspedes. Céspedes; padre nuestro que estás en la Inmortalidad, al lado de Bolívar y San Martín, Hidalgo y José Martí.’ Céspedes y el Ajedrez Carlos Manuel de Céspedes tuvo una fuerte relación con el Ajedrez en su vida, más allá de la simple práctica del deporte. Estos son algunos de los hechos más relevantes: * Tradujo del francés "Las leyes del Juego de Ajedrez", libro escrito por el maestro Luis Charles de Labourdonnais y las publicó en el periódico "El Redactor", de Santiago de Cuba, a partir del 4 de octubre de 1855. * Céspedes jugó al Ajedrez hasta en el día de su fallecimiento. El Padre de la Patria jugaba ajedrez frecuentemente, con su ayudante Fernando Figueredo Socarrás. Las piezas y el tablero solía llevarlas, a través de la manigua oriental, en un burro de carga llamado Masón. Pero cada vez que sonaban disparos el animal corría espantado, aunque siempre regresaba al campamento mambí, al renacer la calma. La última vez que esto sucedió fue capturado por las fuerzas españolas, las cuales, posteriormente, devolvieron a Céspedes los objetos que transportaba el burro Masón, pero retuvieron las piezas y el tablero, alegando que el ajedrez podría servir a los mambises para planear tácticas de guerra. Referencias Wikipedia - http://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_Manuel_de_Céspedes_del_Castillo

José Kozer

José Kozer es un escritor cubano nacido en La Habana el 28 del marzo de 1940 pero radicado en los Estados Unidos desde 1960. Ha publicado más de cincuenta libros, la gran mayoría de poesía, aunque entre ellos también se encuentran diarios y narrativa. Se le ha clasificado dentro de la estética neobarroca. Ejerció durante tres décadas como profesor de literatura hispana en Queen College de New York. Radica en Hallandale, Florida. Sus padres eran judíos procedentes de Centro Europa. José Kozer es el ganador del Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda 2013. Algunas obras * Padres y otras profesiones. Nueva York. Ed. Villa Miseria. 33 págs. 1972. * Por la libre. Nueva York. Ed. Bayú-Menoráh. 104 págs. 1973. * Este judío de números y letras. Tenerife. Canarias. Ed. Católica. Ed. Nuestro Arte. 43 págs. 1975. *Y así tomaron posesión en las ciudades. Ámbito Literario. Barcelona. 113 págs. 1978. Jarrón De Las Abreviaturas. México. Ed. Premiá. Sa. 56 págs. 1980. * La rueca de los semblantes. León (España). Ed. Instituto Fray Bernardino De Sahagún. 70 págs. 1980. * Bajo este cien. México. FCE. 140 págs. 1983. * La garza sin sombras. Barcelona. Ed. llibres del Mall (Serie Ibérica). 160 págs. 1985. * El carillón de los muertos. Buenos Aires. Ed. Último Reino. 75 págs. 1987. * Carece de causa. Buenos Aires. Ed. Último Reino. 156 Págs. 1988. * De donde oscilan los seres en sus proporciones. Tenerife (Canarias). H.A. Editor. 84 págs. 1990. * Et mutabile. Xalapa, Veracruz. Ed. Graffiti. 65 págs. 1995. * Réplicas. Selección y prólogo de Víctor Fowler. Matanzas, Cuba. Ed. Vigía. Colección del Estero. 45 págs. 1997. * La Maquinaria Ilimitada. México. Ed. Sin nombre. 60 págs. 1998. * Rosa cúbica. Buenos Aires. Ed. Tse Tsé. 30 págs. 2002 * La voracidad grafómana: José Kozer. Edición de Jacobo Sefamí. México Df. Facultad de Filosofía y Letras de la Unam. Colección Paideia.. 447. págs. 2002. * Ánima. México DF. México. FCE. 161 págs. 2002 * Un caso llamado FK. México DF. México. Ed. Sin nombre. 37 págs. 2002. Referencias Wikipedia - http://es.wikipedia.org/wiki/José_Kozer

Carlos Puebla

Carlos Manuel Puebla (1917 - 1989) fue un cantautor cubano. Conocido como el cantor de la revolución al utilizar sus habilidades musicales para la difusión de los valores de la Revolución Cubana, cantando los hechos más relevantes y siendo cronista de los cambios acaecidos desde 1959. Sus canciones siempre fueron realizadas en un lenguaje directo. Identificándose el propio Carlos como miembro del pueblo y salpicando sus composiciones de humor criollo. La creación más popular de Carlos Puebla es, sin duda, la dedicada a Ernesto "Che" Guevara, titulada Hasta siempre, y que ha sido traducida y cantada en muchos idiomas y estilos. Soy del pueblo, pueblo soy y a donde me lleve el pueblo voy por el pueblo voy pasando y oyendo sus sentimientos, los recojo y al momento se los devuelvo cantando" Niñez y juventud Nació en Manzanillo, Cuba, el 11 de septiembre de 1917 en el seno de una familia humilde. Se vio obligado a ejercer durante su niñez y juventud múltiples oficios: carpintero, mecánico, obrero azucarero y zapatero. Su temperamento le empujaba al mundo de la música. Cuando iba a la escuela no abandonaba su armónica, que hacia sonar por el camino. La clases de guitarra que recibía su hermana eran seguidas por él a escondidas y repetidas luego; ese carácter autodidacta le impulsó a aprender. Utilizando métodos de enseñanza a distancia como el para aprender a tocar la guitarra sin maestro y consultando a Pedro Estacio (director de la Banda Municipal de Conciertos de Manzanillo) y Juan García (maestro de piano) dio los primeros pasos de aprendizaje musical. En los 30 del siglo XX sus canciones ya se emitían en la radio local de Manzanillo, la CMKM. En este tiempo los temas de su música son de corte romántico, canciones que fueron grandes éxitos y que han pasado a formar parte del patrimonio de la música cubana. Algunas de ellas son: Quiero hablar contigo, Qué sé yo, Te vieron con él, Cuenta conmigo, Quién se lo iba a imaginar, Hay que decir adiós y Dejemos de fingir. Poco después comenzaría a grabar sus discos; en estas piezas ya se empiezan a tratar temas sociales y reivindicativos. Canciones como: Plan de machete, Este es mi pueblo y Pobre de mi Cuba denunciaban la situación que se vivía en Cuba por aquella época sin temer a la represión. Justo antes de la revolución En los años 50 se acompaña por el grupo Los Tradicionales (Santiago Martínez, Pedro Sosa y Rafael Lorenzo), publicándose sus trabajos bajo el nombre de Carlos Puebla y Sus Tradicionales. Su presencia en la radio y en la televisión nacionales se hace habitual. Aunque su escenario más querido en aquellos tiempos era el restaurante habanero de La bodeguita del medio donde interpretaba su obra sin cobrar ningún salario pero reconfortado en el buen ambiente allí existente. Tal como él mismo dice: (...) pasaba los ratos cantando con la barriga llena y el corazón contento. Este lugar le sirvió para conocer a otros muchos artistas e importantes personalidades. Y en eso llegó Fidel El 1º de enero de 1959 el triunfo de la revolución, iconizada con la entrada de Fidel en La Habana, influiría en la vida de Carlos Puebla tanto como en la de Cuba. Carlos se convierte en cronista. La guaracha Y en eso llegó Fidel es, tal como dice el título, un cambio en su creación, en su obra. Pasa a realizar canciones que tiene como destino el difundir los valores revolucionarios y las decisiones del gobierno de los barbudos. Canciones como La Reforma Agraria, Duro con él, Ya ganamos la pelea, Son de la alfabetización van haciendo de Carlos Puebla el embajador de la obra revolucionaria. En su canción De Cuba traigo un cantar muestra bien claro este papel de embajador que adopta. De Cuba traigo un cantar hecho de palma y de sol cantar de la vida nueva y del trabajo creador para el ensueño mejor cantar para la esperanza para la luz y el amor... En 1961 realiza lo que sería la primera gira por varios países que culmina con un gran éxito. Esto daría pie a muchas más giras, que extenderían su prestigio y fama desde el ámbito cubano a más de 35 países. En todas estas actuaciones está acompañado de los Tradicionales. En aquella época se le empezó a llamar Juglar de la Era Moderna. El éxito no fue motivo para olvidar sus orígenes. Volvía siempre que podía a su ciudad natal y no dejaba de participar en la celebración de las Semanas de la Cultura y las Jornadas de Homenaje a su amigo, el poeta Manuel Navarro Luna. En Manzanillo no dejaba de pasear por toda la ciudad y de actuar allí donde se lo pidieran. Su sitio preferido, como no podía ser de otra manera era La casa de la Trova, que hoy lleva su nombre, donde pasaba horas con sus amigos cantando y compartiendo su bebida predilecta, el Ron Pinilla. La partida de Ernesto Guevara, a seguir la lucha revolucionaria en otras tierras, impactó a Carlos Puebla de tal forma que la misma noche en que Fidel Castro dio a conocer la carta de despedida del argentino, Carlos, sin poder dormir, compusó su obra más conocida, Hasta siempre que se convertiría en un himno homenaje al heroico guerrillero que transcendería a todos los estilos de música y a casi todas las lenguas. Su muerte Una larga enfermedad terminó con su vida un 12 de julio de 1989. Para entonces su obra musical era inmensa. Había escrito más de setenta temas donde, con su característico sentido del humor, relata los temas más comunes y transcendentes. La enfermedad no pudo minar su sentido jovial. Su muerte se produjo en La Habana, y su tumba se encuentra en el cementerio de su ciudad de origen, Manzanillo, y en ella se puede leer: q\yo soy esto que soy un simple trovador que canta Discografía * 1969 - Y diez años van EP * 1971 - Ojo con la CIA / Todos los caminos Colectivos * 1971 - Saludo cubano Obra póstuma * 1997 - Cantarte Comandante * 1997 - La novia del feeling * 1997 - Toda una vida *1998 - Hasta siempre *1999 - Dos voces de América en un canto a Cuba * 1999 - Soy del pueblo * 2001 - Mis cincuenta preferidas. Vol. III * 2004 - El gran tesoro de la música cubana. Vol. IV * 2004 - Rebeldes Colectivos *1997 - ¡El Che vive! Referencias Wikipedia-http://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_Puebla

Juan Almeida

Juan Almeida Bosque (La Habana, Cuba, 17 de febrero de 1927 – La Habana, 11 de septiembre de 2009 ) fue un político, militar y compositor cubano. Juan Almeida está considerado como la tercera figura más relevante del poder cubano después de Fidel Castro y su hermano Raúl Castro. Integrante de la lucha contra la dictadura de Fulgencio Batista comenzó su actividad revolucionaria en 1952 participando en el asalto al cuartel Moncada en 1953. Destacó en las luchas revolucionarias después del desembarco del Granma destacando en ellas. Después del triunfo de la Revolución el 1 de enero de 1959, Almeida tuvo numerosas responsabilidades. Formó parte del Buró Político del Comité Central del Partido desde su fundación en 1965 siendo ratificado en todos los congresos. Fue elegido diputado para la Asamblea Nacional y Vicepresidente del Consejo de Estado, desde la primera legislatura del Parlamento cubano del nuevo periodo que se abrió tras el primero de enero de 1959. Fue comandante de la Revolución y presidente de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana. En su faceta de compositor y escritor realizó más de 300 canciones y una docena de libros. Labor revolucionaria inicial Participó en la lucha por el golpe de estado del 10 de marzo de 1952 donde conoció a Fidel Castro, al cual sigue posteriormente en el asalto al Cuartel Moncada el 26 de julio de 1953. Es condenado a prisión a consecuencia de este asalto por un período de 10 años; en 1955 fue amnistiado junto a sus compañeros. Expedicionario del yate Granma en 1956. El 27 de febrero de 1958 fue ascendido a Comandante del Ejército Rebelde y pasó a dirigir la columna Santiago de Cuba. Del III Frente Oriental hacia el Triunfo de la Revolución Fue uno de los Comandantes del Ejército Rebelde durante la lucha en la Sierra Maestra En marzo de ese mismo año dirigió III Frente Oriental Dr. Mario Muñoz Monroy, el cual inicialmente adopta el nombre de III Frente de Operaciones en la Sierra Maestra. Tras el triunfo de la revolución (1959) pasó a ocupar cargos en las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). Figura política en el gobierno revolucionario El 29 de marzo de 1962, Juan Almeida participa como Vocal del Tribunal Revolucionario presidido por el comandante Augusto Martínez Sánchez que se encargó de enjuiciar en juicio sumarísimo a los participantes de la Invasión de Bahía de Cochinos el 17 de abril de 1961. Este tribunal lo integraban además los comandantes Guillermo García Frías, Sergio del Valle y Manuel Piñeiro. Fue elegido miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y de su Buró Político en octubre de 1965. Es diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular desde la primera legislatura y Vicepresidente del Consejo de Estado de Cuba. Presidente de la Asociación de Combatientes de la República de Cuba. Junto a sus responsabilidad como presidente de la dirección nacional de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana (ACRC). La ACRC es la organización que rige el trabajo de los veteranos de las guerras y de los militares de avanzada edad que se comprometen con los principios del Estado cubano. Trayectoria artística Su legado va más allá de la lucha revolucionaria pues incursionó en el arte como escritor y como compositor musical. Además compuso más de trescientas canciones de las cuales se han hecho varias producciones discográficas, dos de sus canciones más populares son La Lupe y Dame un traguito. Fallecimiento. El día 11 de septiembre de 2009 a las 23:30, hora cubana, falleció debido a un paro cardiorrespiratorio a la edad de 82 años. Sus restos mortales fueron sepultados en el mausoleo del III Frente Oriental, en Santiago, junto a otros combatientes de la Revolución Cubana. Condecoraciones recibidas * Título Honorífico de Héroe de la República de Cuba. * Orden Máximo Gómez de primer grado (otorgada el 27 de febrero de 1998, en ocasión del aniversario 40 de su ascenso a Comandante en la Sierra Maestra). Obras * Presidio * Exilio * Desembarco * La Sierra * Por las faldas del Turquino * Contra el Agua y el Viento, Premio Casa de las Américas (1985) * La Única Ciudadana * El General en Jefe Máximo Gómez * ¡Atención! ¡Recuento! * La Sierra Maestra y más Allá * Algo nuevo en el desierto * La Aurora de los héroes Referencias Wikipedia-http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Almeida_Bosque

Hilarión Cabrisas

Hilarion Cabrisas nació en Matanzas en 1883 y murió en La Habana en 1939. Cursó sus primeros estudios en Barcelona, graduándose de bachiller en el Instituto de Matanzas. Durante algún tiempo trabajó con la compañía dramática de Enrique Borrás. De vuelta a Matanzas, participa en las tertulias que con el nombre de Areópago bohemio se celebraban en los bajos del Palacio Provincial. Se inicia en el periodismo en La Nueva Aurora, de Matanzas, y pasa después a La Correspondencia, de Cienfuegos. En 1917 se traslada a La Habana. Trabaja en El Día como jefe de redacción y también colabora en Diario de la Marina, Heraldo de Cuba, El Fígaro. Fue miembro de la Academia Nacional de Artes y Letras, del Círculo de Bellas Artes (de cuya Sección de Literatura era presidente al morir), de la Asociación de Escritores Americanos y de la Asociación de la Prensa, de la que fue secretario. En el Concurso Bracale (1918) fue premiado su libreto para ópera Doreya, el cual, con música de Eduardo Sánchez de Fuentes, fue estrenado en el Teatro Nacional de La Habana el 7 de febrero del mismo año. Premios y Distinciones En el Concurso Bracale (1918) fue premiado su libreto para ópera Doreya Bibliografía activa * Esperanza, (poema), 1911. * Doreya, 1919. * Breviario de mi vida inútil, (versos), 1932. * El sentido del dolor en el arte, (discurso), 1937. * La caja de Pandora, (poesía), 1939. * Sed de infinito, (poesía), 1939. /La sombra de Eros, (poesía), 1939. Referencias Cuba Literaria - www.cubaliteraria.com/autor.php?idautor=1543

Luis Rogelio Nogueras

Luis Rogelio Rodríguez Nogueras, también conocido como Whichy, el Rojo a causa de su pelo (La Habana, 17 de noviembre de 1944 - íd., 6 de julio de 1985), fue un escritor, poeta, guionista y periodista cubano. Nacido en El Vedado y de familia de escritores (su tío materno, el español Alfonso Hernández Catá, era un escritor reconocido; otro editaba una revista; su padre era periodista y su madre escribía por afición y obtuvo premios de cuento), recibió lecciones particulares de letras desde niño, pagadas por su abuela, por lo que estaba destinado a convertirse en hombre de letras desde la cuna. Estudió Comercio en la Academia Militar del Caribe hasta 1960, en que marchó a Venezuela para reunirse con su madre, que vivía allí desde 1956. Con el triunfo de la Revolución cubana editó la revista Libertad en la Academia Militar del Caribe: tenía catorce años. En mayo de 1961 comienza a trabajar en el Instituto Cubano del Arte y la Industria Cinematográficos y realiza documentales para la campaña de alfabetización. Más tarde pasó al Departamento de Dibujos Animados, donde trabajó como dibujante, auxiliar de cámara y posteriormente, director de cortometrajes en el grupo dirigido por Enrique Nicanor González. En 1963 ya escribe guiones y ejecuta diseños para dibujos animados. En 1964 comenzó a estudiar en la Universidad de La Habana y se licencia en Lengua y Literaturas Española e Hispanoamericana. Fue redactor de Cuba Internacional y jefe de redacción de El Caimán Barbudo (1966-1967) y de Cine Cubano, y colaboró en La Gaceta Cubana y otras revistas españolas e hispanoamericanas, casi siempre con poemas o con artículos sobre cine o novela policiaca. Trabaja en el Instituto Cubano del Libro, donde realiza diferentes tareas como investigador literario, editor y redactor. Presta sus servicios en diferentes editoriales hasta 1979 y ejerce la crítica literaria y cinematográfica. Como narrador cultiva la novela negra y la de espías. Visitó Estados Unidos, Venezuela, Letonia, la Unión Soviética, Suecia, Finlandia, Polonia, Dinamarca, Checoslovaquia, Vietnam, Canadá y España. Falleció prematuramente en 1985. Dejó bastante poesía sin recoger, alguna inédita, como también la novela Las manos vacías.1 Pável López lo define como: Un escritor incansable, capaz de unir con premeditada imprudencia rigor artístico y humor, exigencia y espontaneidad, a la hora de transitar por la difícil senda de la creación, defensor a ultranza del conversacionalismo, corriente empeñada en la búsqueda de la sencillez y la comunicación directa con el público, a través de una significativa economía de recursos, Nogueras despojó a sus textos de la ampulosidad y la retórica precedentes, sin renunciar por ello a la excelencia. No en balde una de sus huellas más notables constituye la del también cubano José Zacarías Tallet (1893-1989), de quien escribirá en algún poema: "Desnudó a "la ninfa de rosada ala" / y la obligó a bailar borracha / en una fiesta de negros. / Desplumó a los cisnes y los / asó en púas. / No suspiró por princesas sino las poseyó." No obstante, según palabras de Guillermo Rodríguez Rivera, uno de sus compañeros de generación, la lírica del Wichy superará con creces los presupuestos de esta vertiente e incorporará algunos signos del posmodernismo literario y experimentará con imaginación crítica con el lenguaje, la metaliteratura, los géneros y la ironía.2 Referencias Wikipedia—https://es.wikipedia.org/wiki/Luis_Rogelio_Nogueras

Manuel Navarro Luna

Manuel Navarro Luna (Jovellanos, Matanzas, 29 de agosto de 1894 - La Habana, 15 de junio de 1966), poeta y periodista cubano. Descendiente de una familia mambisa, cuando solo contaba con seis meses de edad fue llevado a la Ciudad de Manzanillo (provincia de Granma) por su madre Martina Luna, debido a la muerte de su padre Zacarías Navarro Pérez, capitán del ejército español que fue asesinado por sus propios compañeros de lucha pues descubrieron que apoyaba la lucha por la independencia de Cuba. Desde pequeño tuvo que abandonar la escuela e incorporarse a realizar varios oficios tales como: mozo de limpieza, limpiabotas, buzo, sereno y procurador público. La situación económica y política imperante le hizo tomar conciencia de la causa cubana por la libertad. Estudiaba para superarse en forma autodidacta. En 1915 se da a conocer en el mundo poético cuando publica sus primeros versos en publicaciones en las revistas manzanilleras Penachos y Orto. Navarro Luna fue director de La Defensa y de La Montaña. Además fundó una filial de la Asociación de la Prensa y la Biblioteca Pública José Martí. En 1919 publica su primer libro titulado Ritmos Dolientes. Se relaciona con la actividad revolucionaria cuando participa en un acto organizado por Agustín Martín Veloz en Manzanillo para recordar el Día Internacional de los Trabajadores. Allí eyó el soneto titulado Socialismo. En 1930 se une al Partido Comunista de Cuba y participa en actividades contra la dictadura machadista y la amenaza nazi-fascista que amenazaba al mundo por esos tiempos. Trabaja en la primera alcaldía comunista de Cuba encabezada por Paquito Rosales, donde realiza una destacada labor. Luego del triunfo revolucionario de 1959, integro las milicias nacionales y participa en la limpia del Escambray y en la victoria de Playa Girón. Aporta en numerosas publicaciones nacionales como: Revista de Avance Letras, Social, Renacimiento, Unión, Bohemia, La Gaceta de Cuba, Verde Olivo y Hoy. Obras principales * Corazón Abierto (1922) * Refugio (1927) * Surco (1928) * Siluetas Aldeanas (1929) * Cartas de la Ciénaga (1932) * Pulso y Onda (1936) * La Tierra Herida (1943) Referencias Wikipedia - http://es.wikipedia.org/wiki/Manuel_Navarro_Luna

Regino Pedroso y Aldama

“En su obra se reúnen las tres etnias conformadoras de la nacionalidad cubana: la europea, la africana y sobre todo la asiática, enfatizada en sus textos plenos de mordacidad y reflexión. Es el iniciador de la tendencia proletaria dentro de la poesía social cubana, en una época en que algunos poetas orientaban en forma clasista su creación lírica.” Regino Pedroso y Aldama (Unión de Reyes, Matanzas, 5 de abril de 1896 - La Habana, 7 de diciembre de 1983) poeta cubano, en sus comienzos modernista, fue el iniciador de la poesía de temática social en su país. Nació en Unión de Reyes, Matanzas, el 5 de abril de 1896. Abandonó los estudios a los 13 años de edad y trabajó como aprendiz de carpintero, en una fábrica de acero y en un taller ferroviario. En los años 1919 y 1920 publicó sus primeros poemas en El Fígaro, Castalia y Chic. En 1927 dio a conocer en el suplemento literario del Diario de la Marina el poema Salutación fraterna al taller mecánico, con el que se inicia la poesía de temática obrera en Cuba. En 1930 comienza a trabajar en la redacción del periódico La Prensa. También fue redactor y corrector de pruebas del periódico Ahora. Ese mismo año publica su primer libro, titulado Nosotros. Formó parte del consejo de dirección de la revista Masas, órgano de la Liga Antimperialista de Cuba. En 1935 fue condenado a seis meses de prisión, por razones políticas, junto con los demás integrantes del consejo de dirección de dicha revista. Obtuvo el Premio Nacional de Poesía de Cuba en 1939 por su libro Más allá canta el mar. Ese mismo año apareció publicada su Antología poética (1918-1938). En 1955 publica el libro de versos El ciruelo Yuan Pei Fu, en el que rinde homenaje a sus ancestros chinos. Trabajó hasta 1959 en la Dirección de Cultura del Ministerio de Educación. Posteriormente fue consejero cultural de Cuba en la República Popular China y en México. En 1975 se reunió toda su poesía en el libro Obra poética, con un estudio introductorio de Félix Pita Rodríguez. Falleció en La Habana, en 1983. En su obra se reúnen las tres etnias conformadoras de la nacionalidad insular: la europea, la africana y la asiática, representadas por el propio poeta. Sus creaciones han sido traducidos al inglés, francés, ruso, portugués, chino, italiano, alemán, búlgaro y otros idiomas. Obras * Nosotros. Poemas. La Habana, Editorial Trópico, 1933. * Antología poética (1918-1938). La Habana, Imp. Molina, 1939. * Más allá canta el mar... Poema. La Habana, Imp. La Verónica, 1939. * Bolívar, sinfonía de libertad. Poema. La Habana, P. Fernández, 1945. * El ciruelo de Yuan Pei Fu. Poemas chinos. La Habana, P. Fernández, 1955. * Poemas. Pról. de Nicolás Guillén. Antología. La Habana, Eds. Unión, 1966. * Obra poética. «Regino Pedroso y la nueva poesía cubana», por Félix Pita Rodríguez. * La Habana, Editorial Arte y Literatura, 1975. Referencias Wikipedia-http://es.wikipedia.org/wiki/Regino_Pedroso

Ignacio María de Acosta y Guerra (Íñigo)

No es nuestro intento escribir una biografía de este distinguido escritor é inspirado poeta, ni tampoco un juicio crítico de sus obras, sino sólo dar á conocer los datos más importantes acerca de su vida, para evitar se repitan los numerosos errores que hemos visto consignados en varios libros y en artículos de periódicos literarios. Acosta no nació en Matanzas, como repetidamente se ha dicho, sino en la ciudad de la Habana, el día 4 de Octubre de 1814, y brilló en la época más fecunda para Cuba en ilustres poetas y notables prosistas. Recibió esmerada educación en el Colegio Seminario de San Carlos, donde hizo brillantes estudios de derecho, y en 1833, á los diezinueve años de edad, se trasladó con su padre y demás familia á la ciudad de Matanzas, donde continuó residiendo todo el resto de su vida. Allí se dedicó primero á la literatura, y después á la enseñanza superior, en la cual alcanzó gran distinción por su celo, constancia y excelentes métodos. Como escritor, colaboró en la Guirnalda de Tolón, en La Aurora del Yumurí, de Matanzas, y en casi todos los periódicos de la localidad. En 1845, y bajo el título de Delicias del Corazón, publicó una colección de versos que fueron muy celebrados, y que confirmaron su ya fundada reputación de distinguido poeta; y en 1856, junto con Emilio Banchet, editó el Aguinaldo de Luisa Molina, noble y desinteresado esfuerzo que hicieron aquellos generosos amigos para aliviar la angustiosa situación de tan distinguida como desgraciada favorita de las Musas. En la Habana colaboró en El Artista, Las Flores del Siglo, La Revista de la Habana, y en casi todos los periódicos literarios, hasta 1860, siendo siempre muy solicitadas y leídas sus composiciones, tanto por la dulzura de sus versos, cuanto por la belleza de sus descripciones de la naturaleza cubana: razón por la cual fue siempre favorito de las damas. Como profesor, contribuyó al establecimiento y sostenimiento de los acreditados colegios "Santa Teresa" y "La Empresa", cerrado este último por disposición del Capitán General de la Isla de Cuba, por considerarlo peligroso para el orden público. También fundó el colegio "El Matancero", y fue profesor de distintos establecimientos de instrucción secundaria. Como hombre público también se distinguió por su entusiasmo y celo en favor no solo de la enseñanza, sino de todo lo que pudiera coadyuvar al progreso del país en que nació. Desempeñó con tanta probidad como inteligencia los diferentes cargos para que fue sucesivamente nombrado, de Inspector y Juez Examinador de Instrucción Pública, Secretario del Tribunal de Comercio, y Pagador de Obras Públicas; así como también varios destinos privados, para los cuales su inteligencia y honradez le hicieron ser siempre solicitado. Víctima de una penosa enfermedad, falleció el 24 de Febrero de 1871 en la misma querida ciudad de su adopción, en Matanzas, en cuyo cementerio descansan sus restos. La fortuna nunca le sonrió, y limitado á los recursos que le proporcionaba su trabajo personal, murió dejando á sus hijos nada más que un nombre sin mancha y un ejemplo noble que imitar. En el lecho de muerte, y convencido de cuán pronto tendría que abandonar la tierra, que para él había sido un verdadero valle de lágrimas, el moribundo poeta volvió los ojos al cielo, y dictó este soneto, que alcanzó grande y merecida popularidad: Muere el pobre... su losa funeraria Queda entre el polvo del ingrato olvido, Porque al pobre en la muerte le ha seguido Como en la vida, la opinión contraria. Injusta y poderosa, su adversaria Se complace en mirarle confundido. En la vida brindándole un gemido, Negándole en la muerte una plegaria. Tal es el hombre en su viciado gusto, Y tal la ley que señorea al suelo... El hombre, siempre con el hombre injusto! Mas queda al bueno el celestial consuelo Que si la tierra se la niega al justo, No por ser pobre se le niega el cielo. Diseminadas sus poesías en efímeros periódicos, un hermano del desgraciado Íñigo (Ricardo Acosta), residente en New York, ha resuelto publicar esta colección de las composiciones que ha podido recoger, tanto con el objeto de perpetuar la memoria de su desgraciado hermano, cuanto por hacer un servicio á la literatura cubana, salvándolas del olvido. Desgraciadamente, sólo malas copias manuscritas ha podido encontrar de la mayor parte de estas poesías; así es que hoy salen á la luz sin haber sido escogidas, y ni aun siquiera debidamente corregidas por su autor. Referencias Copiado textualment de “Poesías de Ignacio María de Acosta (Iñigo), New York, 1893”.

Raúl Rivero

Raúl Ramón Rivero Castañeda (n. Cuba; 1945) es un poeta, periodista y disidente cubano. Nació en 1945 en la localidad de Morón, perteneciente a la antigua provincia de Camagüey (actualmente corresponde a Ciego de Ávila), en el centro de Cuba. Ha publicado varios libros de poesía y ha trabajado en medios de comunicación cubanos. Vida Laboral Raúl Rivero perteneció a las primeras generaciones de periodistas que se graduaron en la Facultad de Periodismo de la Universidad de La Habana tras el triunfo de la Revolución Cubana. En 1966, fue uno de los fundadores de la revista cultural El Caimán Barbudo. Posteriormente, fue corresponsal de la agencia Prensa Latina en Moscú entre 1973 y 1976, volviendo después a Cuba, donde se encargó de la dirección del servicio de ciencia y cultura de la agencia. En 1989 abandonó el organismo oficial Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba, que encuadra a todos los escritores y artistas de la isla. Dos años después, el 2 de junio de 1991, fue uno de los firmantes de la Carta de los Intelectuales, en la que se solicitaba al presidente Fidel Castro, la liberación de los presos de conciencia. Ese año, abandonó el periodismo oficial denunciándolo como una "ficción sobre un país que no existe". En 1995 fundó una agencia de noticias independiente del gobierno cubano, denominada Cuba Press. En 2001 fue uno de los fundadores de la primera asociación de periodistas de Cuba independiente del gobierno. Prisión En abril de 2003, Rivero fue condenado a 20 años de prisión durante la llamada Primavera Negra, acusado de realizar actividades subversivas encaminadas a afectar la independencia e integridad territorial de Cuba, escribir contra el gobierno, haberse entrevistado con James Cason, un diplomático estadounidense, y haber organizado reuniones subversivas en su domicilio. Juntos (Ricardo Severino González Alfonso y Raúl Ramón Rivero Castañeda) crearon la Cuba Press la cual agrupaba a varios de estos elementos contrarrevolucionarios y cuyo director es el acusado Rivero Castañeda y por medio de la cual se difundían falsas noticias sobre la situación actual en nuestro gobierno, en cumplimiento con las indicaciones recibidas por el gobierno norteamericano, de igual forma, ambos acusados crearon el treinta de mayo del dos mil, la Sociedad de Periodistas Independientes Manuel Márquez Stering de la que surgió la revista De Cuba, resultando director González Alfonso por medio de la cual suministraban información al gobierno de los Estados Unidos mediante su entrega en la oficina de Intereses de los Estados Unidos en Cuba Rivero pasó en la cárcel año y medio, con grave quebranto de su salud. En noviembre de 2004, debido a las presiones internacionales, fundamentalmente españolas, fue excarcelado, oficialmente tras serle aplicada la llamada licencia extra-penal por motivos de salud.​ Poco después, Rivero se trasladó a España con toda su familia. Referencias https://es.wikipedia.org/wiki/Raúl_Rivero

Rafael Alcides

Rafael Alcides Pérez fue un escritor cubano que se dio a conocer tras el triunfo de la revolución cubana. Su obra es fundamentalmente poética, aunque ha incursionado en la narrativa. Síntesis biográfica Nació en Bayamo, en el oriente de Cuba, el 9 de junio de 1933. Cursó la primera enseñanza en su ciudad natal y el bachillerato en el Instituto de Segunda Enseñanza de Holguín y en las Escuelas Pías de La Habana (1946-1949). Realizó estudios de química industrial en la Escuela de Artes y Oficios de La Habana (1950). Viajó a México (1955), Estados Unidos (1956 y 1959), Argentina, Chile, Uruguay y Venezuela (1961). Fue productor, director y escritor de radio; durante varios años dio a conocer a los poetas cubanos a través del programa «En su lugar la poesía». Colaborador de Unión, Casa de las Américas y La Gaceta de Cuba. En 1965 obtuvo mención en el Concurso Casa de las Américas por su novela Contracastro. Sobre su obra poética Este autor ha ejercido el Coloquialismo, al que añade una peculiar manera expresiva entre emotiva y elegíaca. Se ha mantenido fiel a esta línea, incursionando en temas sobre todo autobiográficos. A veces gusta de la poesía ingeniosa, como en "La doble imagen", "La cita del señor" o "La nariz", pero su tono central está en "Agradecido como un perro", en el que lo emotivo, sentimental, trae reminiscencia del neorromanticismo. Alcides tiene un trasfondo afín con la expresión de tragedias familiares o sociales, como testimonian sus poemas "La bayamesa desconocida" y "La liquidación del siglo", respectivamente. Según el escritor cubano Virgilio López Lemus: "Cuando en 1983 publicó Agradecido como un perro, arribaba a los cincuenta años de edad, y se convertía en poeta de referencia para las generaciones nacidas entre 1946 y 1970. Su poema homónimo resulta una obra de arte de la palabra conversacional, propio de la línea emotivo-especulativa o emocional y meditativa que él arropó dentro de la corriente poética comandada por su generación, el coloquialismo. «Agradecido como un perro» es un poema largo e intenso en el que aparece el sujeto lírico en actitud confesional y a la vez testimoniante, donde incluye la vida social y el curso temporal hogareño, el amor y la amistad (¿o son una las dos?), y sobre todo la calidez de un hombre que se expresa con la piel abierta al mundo, aunque reciba heridas o caricias. Caricias, bueno: eso es lo que desea hacer el poema: acariciar, agradecer, loar al mundo circundante, pase de revista personal con implicaciones colectivas, que consiste en una aventura: la de la expresión libre y honda y sincera del ser, sin juegos sensibleros ni concesiones a la amargura que la vida puede dejarnos al paso.” Referencias Ecured.cu—www.ecured.cu/Rafael_Alcides_Pérez

José Joaquín Palma

José Joaquín Palma Lasso (n. el 11 de septiembre de 1844 en San Salvador de Bayamo, Cuba – m. el 2 de agosto de 1911 en Ciudad de Guatemala, Guatemala) es el autor de la letra del Himno Nacional de Guatemala Guatemala Feliz, cuya música es de Rafael Álvarez Ovalle. Durante un tiempo residió en Guatemala. El autor de la letra del Himno Nacional, permaneció en el más profundo misterio hasta el 25 de julio de 1911, pues Palma antes de morir, reveló su secreto, de que él era el autor de la letra de dicho poema convertido en himno. Referencias Wikipedia-http://es.wikipedia.org/wiki/José_Joaquín_Palma “Ya hemos esbozado en otra parte de este trabajo, observaciones que necesariamente tenemos que relacionar con esta, la más intensa y notable vocación de Palma, aunque no su consagración más importante y básica, como demostraremos más adelante. “Hemos afirmado que en la poesía de Palma hay tanta sinceridad de sentimientos e ideología, como no es fácil encontrar en muchos poetas. Y estamos tan profundamente convencidos de ello que, con verdadero espíritu de investigación histórica, hemos acudido a sus poemas, como se puede acudir a cualquier otro documento cualificado, con la certeza de captar estados psicológicos, de sorprender preocupaciones, etc., del espíritu y del hombre. Y nos sentimos imbuidos de esa seguridad porque, pensar de otro modo seria desmentir el carácter y el temperamento de José Joaquín Palma, cuyos rasgos más destacados acabamos de trazar. “Alguien ha dicho que es la poesía la forma más adecuada para la expresión del pensamiento, opinión que nosotros no compartimos, pero que es muy fácil que Palma compartiera, en lógica correspondencia a definidos impulsos vocacionales que desde temprana edad se manifestaron avasalladoramente en el. Palma nació formidable versificador, dotado de singular destreza para combinar las palabras bellamente y en forma rimada. Luce tan vigorosa esta facultad, al largo de toda su vida, que no cabe exageración cuando afirmamos que en paralelismo singularmente fiel con el aumento de su cultura, se fue haciendo en el más notable la facilidad de versificación, hasta el punto de que, en muchas circunstancias de su vida, el genial bayamés tiene que haber pensado en versos con la misma normalidad con que el hombre promedio piensa en palabras. Y no es la que antecede, una mera suposición del que escribe, porque la más fehaciente prueba de ello la tenemos en la reiterada referencia de cuantos le conocieron, de que casi la mitad de la producción de Palma fue producto de la improvisación forzada por las apremiantes demandas y urgencias de los que, en salones y fiestas demandan versos con la misma inconsciencia con que se reclama el servicio de una copa de vino. “Hombre de tamaña capacidad versificadora y de extroversión tan vigorosa, no es fácil que en momento alguno tuviera el deseo o la capacidad de encubrir o adulterar sentimientos y pensamientos que reclamaban la vía del verso para su exterior canalización. Y si la expresión poética era la vía más fácil y fiel de manifestación de su espíritu, no hay duda de que en las estrofas de sus poemas fue volcado todo el rico acervo de su corazón. “Pero también hemos afirmado que el verso fue para Palma cosa distinta a lo que es para otros poetas. Para muchos, el verso es forma de exteriorización que reclama gran esfuerzo para aderezar los pensamientos y emociones, vía laboriosa, parto difícil. Para Palma no. Para Palma sentirse saturado de emoción, concebir una idea, experimentar una pasión y tratar de exteriorizarlas de inmediato, con urgencia casi terapéutica, era lo que constituía una necesidad. El camino más fácil y asequible a su temperamento era el verso, y por ese ventanal, que para el era puerta de amplios contornos, se externaba todo su mundo interior, modo único de que cediera la agobiante tensión interna que le dominaba. De ahí que Palma no fuera un burilador del verso, ni un rebuscador de preciosismos, ni un métrico minucioso. La mente de Palma se resistió a la posibilidad, tan natural y lógica para otros, de invertir meses, años o más largos períodos de tiempo rebuscando las palabras de un soneto o puliendo el contenido de una estrofa. Para el, sentir, pensar y versificar eran términos sucesivos y siempre vinculados a las más cortas unidades de tiempo. Jamás le vieron sus hijos, ni sus allegados, ni sus amigos, enfrascado en prolongadas sesiones de esfuerzo poético. Lejos de eso, toda su producción, que puede ser catalogada en dos grandes grupos, es fácilmente reducible a uno solo: a un repentismo genial, a un improvisatorio crear. Veamos como. Los versos que Palma sintió necesidad de hacer forman un grupo; el otro, es el grupo de los versos que se vio forzado a hacer; en otras palabras, los versos que el produjo espontáneamente y los versos que el improviso. Hombre de rápidas y nerviosas voliciones, de fulminante necesidad de exteriorización, cuando produjo un verso fue realmente en un marco psicológico tan improvisatorio, como aquel en que asido y dominado por la emoción de un auditorio entusiasmado, expreso lo que sentía. En un caso era audiencia real, audiencia presupuesta o presentida; pero siempre, en todo caso, lo dominante, lo imperioso fue la premiosidad de exteriorización para alguien que oyera, que comprendiera, que compartiera su mundo interior. “Existen muchas pruebas de la facilidad improvisatoria de Palma, pero entre todas, se nos ocurre que la más gráfica es una composición que hizo al volver a contemplar a Concha Agramonte, madre de los generales Eugenio y Armando Sánchez Agramonte, y al constatar que, pese a su madurez, seguía conservando los rasgos que hicieron famosa su belleza en los años mozos: Pierde el ave su plumaje hermoso y primaveral y al primer soplo invernal pierde el árbol su follaje. Pierde el cielo su celaje del norte a la faz severa, el sol extingue su hoguera, todo en la vida se trunca: sólo usted no pierde nunca su florida primavera. “Quizás si para los conocedores de que Rubén Darío llamó a nuestro poeta "Benvenuto ", es decir, creador de delicados y minúsculos camafeos, luzca poco acertado lo que venimos sosteniendo, ya que, la confección de bellas miniaturas, casi siempre supone esfuerzos laboriosos concordantes, por parte del autor. Pero el calificativo no viene más que a traernos la confirmación de la genialidad versificadora del hombre, que, a pesar del repentismo vigente, pudo dar origen a sonoros arpegios y a maravillosas sutilezas poéticas. “Cuando se tiene la exacta noción de lo festinado de la producción poética de Palma, poco valimiento alcanzan los juicios críticos -no importa lo respetable de la fuente de su procedencia- que, juzgando escuetamente la forma de los versos, descubren alguna que otra deficiencia métrica o algún descuido en la expresión. Si el analista ve más allá de la forma y hurga en el conjunto de circunstancias en que aquellos poemas adquirieron vida y resonancia, descubrirá que lo que luce deficiencia y lo es en la pureza de la forma, debe ser, a la postre, un motivo más de admiración. Porque lo notable de Palma está justamente en los pocos yerros que cometió en comparación a los muchos en que pudo y debió haber incurrido, a tenor con la pertinaz falta de sedimentación de su producción poética. Otro, en igualdad de circunstancias, hubiera cometido más errores; él, produciendo reposadamente, con tiempo y madurez, habría logrado cumbres de perfección. “Aparte de que el temperamento de Palma, lo rebuscado, lo demasiado pulido, lo artificial, al cabo, era como darle prisión de oro al ave canora de su pensamiento, hecho a batir el ala libremente en el mundo infinito de su sensibilidad; hay otra consideración que no puede escaparse a quien juzga críticamente al poeta. Es muy distinto el hombre que hace de su capacidad poética, punto de apoyo de su proyección laboriosa y económica, que el hombre que encuentra en esa vocación, forma de complemento, de satisfacción íntima; actividad circunstancial por tanto, si se la compara con actividades que se consideran cotidianas, medulares, porque de ellas depende el diario subsistir. Palma pertenece al grupo de los últimos. De él puede decirse con justeza, lo que dijera de sí mismo Pedro Mata, en frase tan manoseada ya, que si no fuera por su precisión expresiva, tendríamos el desgano de repetirla: "Hizo prosa por ganar la vida y produjo versos para darse gusto." Quien no vive del comercio del verso, quien sólo encuentra en la poesía canalización a los propios sentimientos, forma de complacer a los seres queridos, imán que ejerce su atracción en los salones elegantes, medio de despertar emociones femeninas; no se dedica a trabajos de estilización y perfeccionamiento que están tan reñidos con las circunstancias antes apuntadas como para invalidarlas totalmente. “Es curioso, sin embargo, que no siendo la poesía dedicación principal de Palma, haya tenido su producción poética tan absorbente vigor, como para opacar los que fueron sus esfuerzos más serios y constantes, y por lo tanto, encaminados hacia la más definitiva perdurabilidad. Se piensa en José Joaquín Palma, y a la mente de todos, acude el poeta del Sesenta y Ocho; no acude el patriota, no acude el líder de la libertad ni el revolucionario: no acude el amigo leal y el padre tierno. Y ello, por encima de todos los pronunciamientos críticos negativos, es a decirnos, el valimiento de sus poemas. Desde el punto de vista crítico mucho se ha opinado de la obra poética de Palma. De todo ello hemos recogido los más destacados criterios volcados en periódicos, libros y revistas, casi todos editados en el último cuarto del pasado y primer decenio de este siglo. “Ramón Rosa, gran amigo del bardo, advierte, en el prólogo del libro de sus versos editado en Tegucigalpa: “Diría mal si dijese que Palma no carece de descuidos en sus composiciones, pero diré bien si digo que la forma, que la expresión que sabe dar a sus poéticos pensamientos, por lo peregrino, por lo delicada, es casi indefinible, casi imposible de sujetarla a los consagrados calificativos del arte... Palma hace poesías cuando la amistad le pide sus versos con instancia, o cuando la voz interior de la inspiración embarga toda su alma y se ve obligado a darle salida, para su propio desahogo y para común solaz de sus amigos. “Semejante señalamiento hace la pluma autorizada y afectuosa de Martí, cuando en misiva halagadora lo expresa con la delicadeza característica en él y coincide en este extremo con Rosa, como lo demuestran estos párrafos de su carta: “...Palma amigo: Te devuelvo tu libro de versos..., tú, Palma, habrías sido aeda en Grecia, scolder en Suecia, trovador en España, rimador de amores en Italia. ¡Rimador de amores! Tú eres de los que leen en las estrellas, de los que ven volar las mariposas, de los que espían amores en las flores, de los que bordan sueños en las nubes... Comprimida en la forma, habrá un momento en que la dureza del lenguaje no esprese(4) bien la delicadeza de tu espíritu. Aquí un consonante, allí un pie largo: la fragua no está templada siempre a igual calor. Pero estas cosas que te las diga un crítico. Yo soy tu amigo. “Y ya en el camino demostrativo y probatorio de las características del poeta, vamos a transcribir parte de la carta de Palma a Martí adjuntándole su libro ya impreso, de Poesías, para ratificar lo improvisatorio de la producción del rimador bayamés, al mismo tiempo que observar un detalle de la íntima amistad de tan gloriosos cubanos: “Tegucigalpa, 3 de enero de 1883. “Sr. Dn. José Martí. Brooklyn. “Mi querido amigo: hace algunos meses te escribí a Venezuela creyéndote allí, de cuya carta no recibí contesta. Más tarde supe por Adriano Páez que estabas en New York, pero por ignorar tu dirección no te había escrito. Hoy lo hago enviándote el volumen de mis Poesías: Acéptalo como el recuerdo cariñoso de tu fiel admirador y constante amigo. Crombet me entregó tu "Ismaelillo" que es un ramillete de amor, una maravilla de arte. Deseo que me digas tu opinión sobre mi libro de poesías. Casi todas las he reformado no son las mismas que viste en Guatemala “José María Chacón y Calvo, en interesante conferencia leída en el Ateneo de La Habana, con motivo del centenario del nacimiento del bardo bayamés, lo define así: “Hubo en Palma un poeta circunstancial, un poeta de lo ocasional. Pero hubo otro de bien distinto linaje. El uno es el de las fáciles improvisaciones, del ingenio repentino y agudo. Es entonces el verso fácil, la palabra oportuna, imperiosa; pero estamos lejos de la emoción poética. Siempre sentiremos la música del verso, el agudo ingenio de la palabra... Hay una décima de Palma, una espinela delicada(9) de gran fineza descriptiva, que ofrece no sólo la musicalidad del verso, tan característica en la obra de Zorrilla, sino esa pincelada rápida y certera que tan cabalmente distingue al poeta de los Cantos del Trovador. “Y continúa el doctor Chacón y Calvo: “Hay aquí verbo sonoro y colorista, fuerza evocadora y también hay una emoción suave, un tono de quejumbre, una melancolía serena que envuelve al paisaje y a las almas... Este es el arte, esta es la poesía de Palma. Canción suave, de fresca musicalidad, empapada en una emoción vaporosa y tenue. “Una bella crónica, firmada por el príncipe de los poetas: Rubén Darío, dice, comentando la edición de los poemas de Palma: “...Canta la gloria del paladín que conduce sus huestes victoriosas, la hermosura triunfante de la dama blanca y gentil. Tiene el don de hacer derramar las preciosas lágrimas de la mujer. Es el preferido en el festín, en la velada, junto al hogar dorado de fuego y en la cacería que llena el monte con el balalí y el son del cuerno cinegético. ¿En qué consiste su triunfo? “En el don sinfónico, en la música de la estrofa, lengua que entiende el alma. Hay unos poetas que son para cantar sobre los altos escarpes y peñascos rudos, frente a las enormes cascadas, madres del iris, bajo las negras nubazones preñadas de truenos. Esos son los que tienen las arpas roncas y sonoras y los épicos clarines de bronce que dan las claridades soberbias. Hay otros poetas que poseen la miel de la vida en su armonía victórica, que dan al corazón consuelo y claridad, amantes del alba, del trino, del arrullo, celebradores de ardientes pasiones, de los besos, de los oarystis, de los nidos de las palomas y de las fiestas de la primavera. Palma es de ésos. Su estrofa es como la alondra, fresca, matinal; sube en vuelo rápido, va allá arriba, a derramar sus perlas armoniosas, y cuando baja, busca la boca en que embriagarse de dicha o el seno rosado y tibio en que dormir... Palma posee en cada estancia rumores de su río y de su bosque, ecos de su pueblo natal. En ocasiones canta el patriotismo, ofrece himnos a la libertad, y la musa de los amores y de las serenatas, grácil, lánguida y bella, se coloca sobre su pedestal de acero. Es como esas Venus que están desnudas sobre el lomo de los leones. En cuanto a su arte, en cuanto a su delicadeza, baste decir que en nuestras letras americanas está reconocido como el Benvenuto del verso. No martiriza la idea por la perfección musical, antes bien, ella canta en la jaula de la estrofa, como un ave contenta. Palma es un hijo de Zorrilla que ha viajado mucho por Europa. Su madrigal está escrito con guantes. Nadie lo vence en las poéticas galanterías. Sobre la clara y limpia fuente de su poesía, mueve sus alas de cristal la libélula ilusión... “Pero tenemos otra rubeniana definición del poeta, ésta inspirada en el minuto fugaz en que ambos compartían y evocaban a Cuba: ya de un corintio templo cincela una metopa, ya de un morisco alcázar el capitel sutil, ya como Benvenuto, del oro de una copa forma un joyel artístico, prodigio del buril. Pinta las dulces gracias, o la desnuda Europa en el pulido borde de un vaso de marfil, o a Diana, diosa virgen de desceñida ropa, con aire cinegético, o en grupo pastoril. La musa que al poeta sus cánticos inspira no lleva la vibrante trompeta de metal, ni es la bacante loca que canta y que delira, en el amor fogoso, y en el placer triunfal: ella al cantor ofrece la septicorde lira o, rítmica y sonora, la flauta de cristal. “Debemos a la gentileza de los amigos Rogelio y Francisco Palma, hijos ejemplares del poeta, varios poemas inéditos que insertaremos en el apéndice de este trabajo. Pero deseamos incluir, como parte de este capítulo, algunas estrofas de dos composiciones, inédita una, publicada ya la otra, por la particular significación que ambas tienen como jalonadoras de dos momentos cruciales de aquella existencia. Ya muy enfermo Palma y en el que habría de ser su lecho de muerte, escribió su última poesía, "La Locomotora" (Himno), en circunstancias fáciles de adivinar para cuantos nos escuchen. De ella son estas estrofas, último aliento sonoro - y aun optimista - de la alondra ya mortalmente herida: ¡Salve! patria afortunada porque hoy llega vencedora la veloz locomotora a tu hermosa capital: Cómo luce decorada de festones y banderas, por la música arrullada del vapor y del metal; y su frente coronada por la enseña del quetzal. Ya se viene suavemente como un cisne sobre el agua; ya remeda la corriente del Motagua bullidor o ya en rápida carrera con estrépito rugiente cruza el túnel, salva el puente en frenético temblor, ostentando en su alta frente la bandera bicolor. Guatemala está de fiesta: se saludan los dos mares Y olorosos los pinares dan al viento su canción. Hoy el Presidente en nombre del trabajo y del derecho, de su triunfo satisfecho, rinde un lauro a la nación con la banda sobre el pecho y la fe en su corazón. “Y cuando en febrero de 1903 vino a la patria amada, el inspirado bardo, presintiendo ya la proximidad de su fin, compuso un poema con el título de "Al Regreso", del que vamos a transcribir algunas conmovedoras estrofas, último tributo patriótico de toda una vida consagrada a cantar su amor a Cuba: Sobre la cubierta a solas: bajo un cielo ceniciento sin estrellas, y al susurrar de las olas doy a las alas del viento mis querellas. Con rumbo a Cuba la nave rompe las aguas pujantes, triunfadora flota el humo, grita el ave, y se abren blondas brillantes en la prora. ............................ todo es vida, luz y aromas... Aparecen los palmares en las faldas de las más distantes lomas, como flotantes collares de esmeraldas. Vivir en esas campiñas y gozar la dicha extrema de sus dones, que dan en mieles sus piñas y en blanca y cuajada crema sus anones. Y sentir el fresco oreo en el extenso plantío floreciente; y al lánguido rumoreo que forma rodando el río blandamente. Así vivir en su ambiente de aves, flores y armonías fue mi anhelo; fue mi anhelo más ardiente cuando pasaba los días entre el hielo. ¡Salve, oh Cuba, la opulenta! Tú mi pasión más querida y más alta deja que mi alma sedienta beba en tu seno la vida que me falta. Mas ya que cercana zumba la voz de la muerte helada, te reclamo, sólo un sauce y una tumba cabe la orilla sagrada del Bayamo. “Y nada mejor para cerrar el capítulo sonoro de la vida de Palma que el criterio que él mismo tenía de su poesía, criterio avalorado por el aporte subjetivo que él puede ofrecer como nadie: ¿Qué son mis versos?, tenues rumores, Leves espumas del manantial, Ruido de besos, quejas de amores, Suaves perfumes de los alcores Y agrestes notas del palmeral. Sobre las alas de los deseos Mi pensamiento galanteador, Llega a los tiempos de los torneos, De cabalgatas, de galanteos Y deslumbrantes cortes de amor. ¿Qué son mis versos?, tenues rumores, Vagos reflejos de un ideal... Ruido de besos, queja de amores, Leves perfumes de los alcores Y agrestes notas del palmeral. “Y en las "Tinieblas del Alma", que dedica a Antonio Zambrana, dice: Que en esta lúgubre calma vienen a ser mis canciones fugaces exhalaciones de las tinieblas del alma.” Referencias Damisela – www.damisela.com/literatura/pais/cuba/autores/palma/vida/poeta.htm

Eugenio Florit

Eugenio Florit y Sánchez de Fuentes; Madrid, 1903 - Miami, 1999) Poeta cubano. Inseparable, por contenido y vocación, de la gran literatura cubana del siglo XX, la obra y la vida de Florit se desarrollaron sin embargo en buena medida fuera de la isla, comenzando por su nacimiento europeo, hijo como era de una cubana casada con español. No obstante, cuando su madre regresó a La Habana, en 1917, Florit consolidó unos estudios hasta entonces desordenados (se licenció en derecho y eligió la carrera diplomática) y, sobre todo, descubrió su vocación central: con poco más de veinte años dio a conocer su primer libro (32 Poemas Breves), y ya integrado al grupo de la revista Avance, que aglutinó la notable eclosión de las vanguardias insulares, publicó Trópico (1930) y Doble acento (1937), uno de sus títulos más importantes, prologado con entusiasmo por J. R. Jiménez, primer aval que obtuvo entre el exilio español, que lo consideró uno de sus poetas favoritos (J. Guillén, P. Salinas y L. Cernuda respaldaron varias de sus obras posteriores). Todavía publicó Reino (1938) y Cuatro poemas (1940), antes de hacerse cargo del consulado cubano en Nueva York, al que renunció en 1945 para dedicarse a la docencia, que ejerció en la Escuela de Verano de Middlebury (Vermont), en la Universidad de Columbia y en el Barnard College neoyorquino, hasta su jubilación en 1969. Referencias Biografías y Vidas - http://www.biografiasyvidas.com/biografia/f/florit.htm

Antonio José Ponte

Antonio José Ponte Mirabal (Matanzas, Cuba, 1964). Ensayista, narrador y poeta cubano. Ha trabajado como ingeniero hidráulico, guionista de cine y profesor de literatura. En 2003 fue expulsado de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba, por sus ideas contrarias al régimen castrista. Reside en Madrid desde 2007. Publica regularmente en las revistas La Habana Elegante , Cuadernos Hispanoamericanos y Letras Libres. Actualmente co-dirige la publicación digital Diario de Cuba Obra Antonio José Ponte está considerado como uno de los más prestigiosos ensayistas cubanos. Aunque ha cultivado tanto la narrativa como el ensayo, es en este último género por el que más se le conoce. Entre sus ensayos destacan Las comidas profundas (Éditions Deleatur, 1997) traducido al francés como Les Nourritures lointaines (Éditions Deleatur, 2000), Un seguidor de Montaigne mira La Habana / Las comidas profundas (Verbum, 2001) y El libro perdido de los origenistas (Aldus, México, 2002). Su ensayo más significativo es el titulado El abrigo de aire, escrito contra las manipulaciones de José Martí por parte del poder político revolucionario cubano. Su poesía está recogida bajo el título Asiento en las ruinas (Letras Cubanas, 1997) y en Un bosque, una escalera (Editorial Compañía, México, 2005). Es autor de la novela Contrabando de sombras (Mondadori, Barcelona, 2002). Sus últimas obras publicadas son Un arte de hacer ruinas y otros cuentos (Colección Aula Atlántica, Fondo de Cultura Económica, México D.F.) y La fiesta vigilada (Anagrama). Bibliografía Poesía Árbol del muerto y otros poemas, 1985 Trece poemas, 1990 Poesía (1982-1989), 1991 Naufragios, 1992 Asiento en las ruinas, Letras Cubanas, 1997, reeditado por Editorial Renacimiento, Sevilla, 2005 Ensayo La lengua de Virgilio, Vigía, Matanzas, 1993 Un seguidor de Montaigne mira La Habana, 1995 Las comidas profundas, Deleatur, Angers, 1997 El abrigo de aire, ensayos sobre literatura cubana, Beatriz Viterbo, Rosario, 2001 El libro perdido de los origenistas, Aldus, México, 2002 Sartre a La Havane, NRF, 581/42, Paris, 2007 Villa Marista en Plata. Arte, política, nuevas tecnologías, Editorial Colibrí, 2010 Cuento Cuentos de todas partes del imperio, Deleatur, Angers, 2000 In the cold of the Malecon and other stories, City Lights Books, San Francisco, 2000 Tales from the Cuban Empire, City Lights Books, San Francisco, 2002 Un arte de hacer ruinas y otros cuentos, FCE, México, 2005 Novela Contrabando de sombras, Mondadori, Barcelona, 2002, novela La fiesta vigilada, Anagrama, Barcelona, 2007, novela Como coeditor Retrato de grupo, antología de poesía cubana contemporánea, 1989, con: Víctor Fowler Referencias Wikipedia – https://es.wikipedia.org/wiki/Antonio_José_Ponte

Sindo Garay

Antonio Gumersindo Garay y García, conocido como Sindo Garay (Santiago de Cuba, 12 de abril de 1867 - 17 de julio de 1968) fue un músico cubano que, aun sin contar con formación académica, supo ganarse un sobresaliente lugar en la trova tradicional. Fue creador de más de 600 obras que retratan la idiosincrasia cubana; entre sus temas destacan su admiración por su tierra natal, los paisajes, las mujeres y el amor. Entre sus creaciones encontramos: Amargas verdades, Mujer bayamesa, Guarina, La tarde, Perla, Retorna y Tormento fiero . Varias de sus creaciones tienen un corte político. Durante su infancia actuó como enlace del coronel mambí José Maceo. También por entonces conoció a José Martí, por lo que incluiría en su repertorio el poema Semblanza de Martí, basado en el encuentro que tuvo con el mismo. Murió el 17 de julio de 1968 a la edad de 101 años.Porque el bolero se ha universalizado y se conoce en todo el mundo, las nuevas generaciones deben recordar siempre a las figuras más prominentes de este género musical genuinamente cubano, que hace más de cien años acompaña a quienes aman, sueñan, o sufren como románticos al fin y porque se debe recordar siempre que fue Don Pepe Sánchez quien, al crear su canción Tristeza en 1893, legitimó esa música, romántica por excelencia. Por todo ello rememoramos al inolvidable Sindo Garay, uno de los grandes intérpretes del bolero. A partir de Don Pepe Sánchez, como ya dijimos, indiscutible precursor que marcó un hito en la historia de la canción trovadoresca tradicional cubana, el género se enriquece con la aparición de una verdadera pléyade de notables sucesores, entre los que descuella Sindo Garay quien, junto a Manuel Corona, Alberto Villalón y Rosendo Ruiz, constituyen el llamado grupo de los Cuatro Grandes de la trova cubana. Sindo Garay, bautizado por Federico García Lorca como El Gran Faraón de Cuba, es sin duda, uno de los trovadores cimeros de la música cubana. El bolero tuvo en Sindo Garay su mejor exponente, quien le impuso su peculiar estilo con el rayado de las cuerdas de la guitarra para cerrar las frases musicales. A los 10 años de edad compuso su primera canción, Quiéreme trigueña. Laboró en trabajos muy humildes, y adolescente se inició en el movimiento trovadoresco de Santiago de Cuba. Viajó a fines del siglo pasado por Santo Domingo, (República Dominicana), Puerto Rico y varios países suramericanos. Autodidacta, poseyó una intuición extraordinaria. Hacía uso frecuente de los cromatismos, en forma tan acertada como sorprendente. Entre sus composiciones más importantes figuran: La tarde, Perla Marina, Rendido, Labios de grana, Clave a Maceo, Retorna, La baracoesa, La alondra, El huracán y la palma, Fernani, Rayos de oro, Tardes grises, Ojos de Sirena y Guarina. Durante su larga vida, 101 años, tuvo un incansable transitar por su país donde recibió cientos de homenajes. De él dijo José Antonio Méndez en 1988: “Tenía una forma Sui Géneris de armonizar sus canciones. Los profesores al ver sus trabajos armónicos, no podían menos que asombrarse de que un hombre que no sabía música pudiera utilizar aquellos recursos armónicos como lo hacía Sindo Garay. Sus secuencias armónicas sorprendían a los estudiosos al romper los cánones establecidos por las grandes escuelas de música. Sindo hacía una serie de combinaciones muy suyas, y sobre todo utilizaba los bajos de una forma única. Hay que llegar a la conclusión de que efectivamente Sindo Garay fue un verdadero genio". Referencias Wikipedia - http://es.wikipedia.org/wiki/Sindo_Garay Salsa Power - www.salsapower.com/editorials/sindo_garay.htm




Top