No sé cuál es la cara que me mira
cuando miro la cara del espejo;
No sé qué anciano acecha en su reflejo
con silenciosa y ya cansada ira.
 
Lento en mi sombra, con la mano exploro
mis invisibles rasgos. Un destello
me alcanza. He vislumbrado tu cabello
que es de ceniza o es aún de oro.
 
Repito que he perdido solamente
la vana superficie de las cosas.
El consuelo es de Milton y es valiente,
 
pero pienso en las letras y en las rosas.
Pienso que si pudiera ver mi cara
sabría quién soy en esta tarde rara.

(0)

La rosa profunda (1975)

La rosa profunda (1975)

  • 1
  • 1
  •  
  •  
Login to comment...
Alfredo Jiménez G.
about 3 years

A pesar de su ceguera, Jorge Luis Borges nunca dejó de leer. Siempre tuvo a su lado a alguien que, con buena dicción, diera vida a las páginas que tanto amaba. Su secretaria María Esther Vázquez, algún amigo como Waldermar Verdugo-Fuentes o su esposa María Kodama. A través de su voz, le hacían vivir con intensidad la Literatura. Sin duda se recreaba con la asistencia de ellos, en libros nuevos y en sus emocionantes relecturas, entre las que se contaba Milton, su admirado autor, quien escribió que "la rosa produce color y no lo ve" (Pues Milton, igual que Homero, igual que Borges, era ciego).

Tenemos noticia de que Borges se interesó curioso por la novela "Cien años de soledad" de un escritor colombiano, que estaba haciendo mucho ruido en el ambiente. Waldermar le leyó buena parte de ella, pero hastiado, el gran autor argentino le pidió interrumpir la lectura y pasar a otro libro. Un día vamos a hablar de "la biblioteca personal de Borges", decenas de libros que habitaron su memoria y que nos recomendó mucho.

Borges nunca tuvo una buena visión, pero en su juventud pudo leer por si mismo. Gradualmente fue dejando de distinguir las letras y ya para sus cincuenta y seis años sólo miraba una cortina amarilla (su color preferido), entre él y la realidad. Irónica, como acostumbra ser la vida, por esas fechas fue nombrado Director de la Biblioteca Nacional. Tuvo al alcance de sus "ojos sin luz" ochocientos mil volúmenes que sólo podía tocar. Pero, valeroso como Milton, se atrevió a ser feliz, escribió un bello poema sobre esta paradoja y, esto nadie lo sabe, donó (escondió) en ese laberinto de obras, un libro más... un "libro de arena" con la intención de olvidarlo para siempre y con la esperanza de que nadie lo encuentre...

Se nos ha ido el tiempo y no hemos hablado mucho de su bello soneto titulado "Un ciego". Hemos divagado sin orden ni concierto por algunas vivencias de este gran Poeta que no podía mirar su rostro en el espejo...

Y. J. Hall
Y. J. Hall
about 3 years

Creo haberle escuchado decir alguna vez, a Borges, que "Cien años de soledad" es uno de los grandes libros de todos los tiempos.

Con respecto a la felicidad, no creo que haya sido feliz. A él sólo le quedaba "el goce de estar triste, esa vana costumbre que 'le' inclina al sur". Escribió un soneto para declararlo abiertamente:

"He cometido el peor de los pecados que un hombre puede cometer. No he sido feliz... No me abandona. Siempre está a mi lado la sombra de haber sido un desdichado."

Y. J. Hall
Y. J. Hall
about 3 years

https://www.youtube.com/watch?v=v8KpxjOzY-M

Liked or faved by...

luis barrera
Email

Other works by Jorge Luis Borges...