Constelación pleyadiana, estrellas en el cúmulo azul de las siete,
palpítan en racimo entre zafiros nocturnos, que las vuelven a la vez,
claras y distantes, en las frías noches de otoño brillando en la vastedad celeste.
 
Brisa fresca a olorosa llúvia, trae joyas de purpúrea claridad silente.
El horizonte es una incógnita lejana que guarda el misterio de otros
mundos y otros viajes, tan míticos y remotos que sólo el alma
los emprende.
 
Destellos de escarcha vibran en las hojas de los álamos, como
diamantes que se desprenden despacio, en una lenta llovizna que
envuelve la oscuridad del poniente.
 
Un secreto espera al otro lado del cielo, más allá de los ciclos lunares y solares,
más allá de las sendas infinitas de los años luz, entretejiendo la majestuosidad del Universo,  
respondiendo a la pregunta de porque todo empezó en un momento,
de porque tuvo lugar... Ese nacimiento, de la consciencia... del ser y del tiempo.
 
Cerrando los ojos al vertigo del firmamento, ya no deseo saber más,
sino sólo unirme a la inmensidad azul de los cielos, y a su proceso eterno .

  • 0
  • 1
  •  
  •  
Login per commentare...
LAD
quasi 5 anni

Me encanto, bello, bello !!!!

Piaciuto o affrontato da...

Ada Pardo
Email

Altre opere di Marian Vanderlest...

Alcuni poeti seguiti da Marian Vanderlest...

Carlos Godfrey