Una mañanita, azul
El sol se cayó en mis manos.
Los rayos se pasearon por los caminos de mis brazos.
El beso de oro
Hizo sangrar mis dedos
Todo el cristal se rompió de llanto
Y el camino
Largo, como un siglo
Formo otro horizonte.

  • 0
  • 0
  •  
  •  
Entrar para comentar...
Email

Otras obras de Norah Lange...