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Gian Franco Pagliaro

POEMS
FOLLOWERS
1

Lo que hay que hacer
es decirse te quiero a tiempo
porque mañana puede ser tarde...
 
Pedir disculpas
a quien hemos ofendido
porque mañana puede ser tarde...
 
Saldar las deudas
que tenemos aún pendientes
porque mañana puede ser tarde...
 
Mandar las flores
 a quien las esta esperando
porque mañana puede ser tarde...
 
Lo que hay que hacer
es terminar con la tristeza
porque mañana puede ser tarde...
 
Que cada uno tenga
su porción de dicha
porque mañana puede ser tarde...
 
Dejar que crezca
verde la primavera
porque mañana puede ser tarde...
 
No envenar el mar
ni el aire del futuro
porque mañana puede ser tarde...
 
 
Lo que hay que hacer
es ser mejor todos los dias
porque mañana puede ser tarde...
 
Destruir los muros
que nos quedan en el alma
porque mañana puede ser tarde...
 
Soltar los pájaros
presos en nuestros sueños
porque mañana puede ser tarde...
 
Firmar un pacto de amor
con todo el mundo
porque mañana puede ser tarde...
 
Lo que hay que hacer
es hacer lo que más queremos
porque mañana puede ser tarde...
 
Bailar, cantar,
beber el vino de la vida
porque mañana puede ser tarde...
 
No dejar ni una sonrisa
 para mañana
porque mañana puede ser tarde...
 
No guardarse un sólo llanto
para más tarde
porque más tarde puede ser tarde...
demasiado tarde
y no habrá ni tiempo
para el arrepentimiento...

Mira que luna, mira que cielo
Es una pena que te vayas esta noche
Es una pena, cuanto lo siento
No habrá otra luna, tan hermosa, ni otro cielo
No habrá otra luna, ni otro cielo
No habrá otra noche, tan perfecta para amarnos
Habrá tan solo, algún recuerdo
Que se perderá en el tiempo
Bajo otra luna, bajo otro cielo

Mira que luna, mira que cielo
Es una noche, para no dejarse nunca
Pero me dejas, que desencuentro
Con esta luna, te amaría hasta el cielo

Mira que luna, mira que cielo
Es una pena, que te vayas esta noche
Es una pena, porque te quiero
Y sé que no habrá en mi vida
La misma luna, ni el mismo cielo

Es una pena, porque te quiero
Y sé que no habrá en mi vida
La misma luna, ni el mismo cielo
Mira que luna, mira que cielo
Mira que luna, mira que cielo

Éramos distintos, lo sé.

Éramos alegres, graciosos y solíamos reirnos
de nosotros mismos.

Solíamos leer poesia, salir con amigos,
bailar con la vida, cantar contra el mundo,
escribir consignas en los muros.

También solíamos jugar ¡y mucho!,
¿Te acuerdas? Jugar a quitarnos la ropa era nuestro pasatiempo favorito,
una prenda por cada respuesta equivocada
hasta quedarnos desnudos
como dos bebés recién nacidos.
Nos gustaba vernos desnudos, andar desnudos por la casa,
sentarnos a la mesa desnudos, comer desnudos las manzanas de nuestro paraíso;
un paraíso sin diablos a la vista
y sin ángeles vigilando.

Solíamos exitarnos con la mirada, con los pies, con las manos,
con mentiras, con preguntas, a ser otros,
a ser infieles, con besos tan profundos
que llegaban a las entrañas mismas de la vida.

Solíamos hacer el amor en la cocina, en el baño,
en el piso, contra la pared, frente al espejo,
frente a nosotros, cara a cara, cuerpo a cuerpo,
de espalda, de costado; en la cama,
en la silla, en el aire, sobre la alfombra,
bajo la alfombra; como dos atletas del sexo,
como dos artistas del placer.

Solíamos tener tantas ganas de estar juntos
que nunca entendimos del todo a la gente sóla.
¿Por qué está sóla? nos preguntabamos.

Sí, solíamos ser felices con lo que teníamos a mano, con nuestro amor.
Que podía subir montañas y caminar en la luna.

Éramos distintos, lo sé.

Éramos tan distintos, que a veces, mi amor,
pienso si éramos nosotros los que jugaban a quitarse
la ropa.

Parecías alto, altísimo, cuando yo era muy pequeño,
eras mi gigante bueno, compañero de mis juegos,
mientras tú contabas lento, me escondía en el pasillo,
y cómo nos reíamos cuando al fin dabas conmigo.

Eras grande, eras muy fuerte, inspirabas gran respeto,
eras mi caballo mágico trotando por el cielo,
me metía en tus zapatos intentando no caerme,
me sentía el rey del mundo dando pasos de gigante.

Era bello, era bellísimo,
lo recuerdo y te lo digo,
eras un perfecto ejemplo,
eras mi mejor amigo.

Pero un día, poco a poco, sin saber cual fue el motivo,
regresabas tarde a casa y mamá sufría contigo.
Luego yo me despertaba asustado por tus gritos,
te notaba muy nervioso, no querías hablar conmigo.
Otras veces me pegabas, tus palabras eran duras
y mi vida se llenaba de temores y de dudas.

Era duro, era durísimo,
yo te odiaba y te lo digo,
eras mi ídolo caído
mi tortura, mi enemigo.

Para mí llevar tu sangre era casi una condena,
pero al fin era la misma que corría por mis venas,
y ahora, padre, te lo escribo, como cuando era pequeño,
como cuando me llevabas de la mano por tus sueños.

Ahora estoy muy confundido,
lloro mientras te lo escribo,
la esperanza no he perdido,
padre, siempre te he querido.

Era bello; era bellísimo,
lo hablo siempre con mis hijos
padre no, no sé que decirte
sólo quiero ser tu amigo.

2

La conocí­ en una librería de la calle Corrientes,
donde están casi todas las librerías de Buenos Aires,
a finales del 75 y a comienzo de los que serian
los años mas torturados de la Argentina.
El Río de la Plata se preparaba para recibir
un nuevo contingente de inmigrantes que esta vez,
llegar­án asesinados, sin nombres,
sin apellidos, y desde el aire.
Los ecos de las últimas canciones de protesta
eran estrangulados silenciosamente por los verdugos
de la música y la poesí­a.
Las puertas del exilio estaban abiertas
pero como escapar de la noche a la mañana
con todo lo que se ama
sin olvidarse de nada, sin abandonar a nadie.

Yo estaba revolviendo, como de costumbre, libros en oferta,
de esos que pasan de moda o dejan de leerse y se liquidan
como liquida un asesino a su ví­ctima.
Ella hojeaba, tal vez, el único ejemplar del Diario del Che
que aún quedaba sin secuestrar en las librerí­as.
Bella, increíblemente bella, con un cuerpo subversivo
escondido tras un vestido largo y ancho de bambula,
me miraba de reojo y hojeaba el libro.
En realidad miraba a todos de reojo,
como si se sintiera vigilada.

Si tomas un café conmigo me afiliaré a tu partido
y te ayudaré a cambiar el mundo, le dije.
me sonrio y fuimos a un bar cerca de ahí­, un bar de moda,
lleno de gente con cara de clase media psicoanalizada
que hablaba apasionadamente de burguesía y proletariado.
Yo me había detenido en esa boca roja y revolucionaria
pensando en la fiesta de besos que iba a tener mas tarde.
Tan solo un beso de despedida le pude sacar cuando a la noche
la dejé en la puerta de la Facultad, y un número de teléfono.

—Llámame el fin de semana, mañana y pasado tengo examen —,
me dijo con esa voz que me rompía el alma en dos
y el corazón en cuatro.
La llamé ese fin de semana y todos los fines de semana de ese año.
Nunca nadie me contestó, nunca más la vi en ningún bar,
en ninguna librería de la calle Corrientes, en ninguna Facultad.

Un dia de muchos años después,
aparecía su foto entre tantas fotos
de tantos y tantos desaparecidos.
Que injusticia. Era tan joven y bella.

Verónica se llamaba.
Estudiaba arquitectura y tarareaba una canción de los Intillimani
un grupo chileno muy famoso en ese tiempo.
En una parte del estribillo, si no me falla la memoria, decía:
“El pueblo unido jamás será vencido.”

Está preparada señorita
sí maestro
corrija la posición del arco
bien así

Fa
la mi
re mi fa
atención a mi
perdone
sol
si fa
sol la si
la si do la fa

Que cosa me esta sucediendo
esta tierna sensación
que yo no sentí jamás
tal vez me estoy enamorando
pero ni siquiera yo
me lo puedo confesar
enamorado de ti
y soy treinta años mayor

Tú, ¿porqué?
me miras
es que sabes ya
creo que yo
no puedo
ocultarlo más

Un bien tan secreto y profundo
algo dulce que por ti
escondido llevo en mi
amor el mas grande del mundo
que llegó muy tarde ya
para un hombre como yo
enamorado de ti
y soy treinta años mayor

Bien
entonces hasta pasado mañana señorita
no maestro
bueno pues hasta el jueves
no maestro
ya no vendré más

¿Porqué?
¡es que ha decidido
no continuar estudiando?
no maestro
¿entonces porqué?
porque me he enamorado de usted

Hay que hacer un alto, mi Capitán
Estoy malherido, no puedo mas
Si me obliga a seguir, me moriré
Sin haber amado ninguna vez

Dígame soldado, por que esta aquí
tal vez usted me lo podría decir
mirando el río justo en la frontera
la orilla blanca, la orilla negra
un día vinieron, con una bandera
y me dijeron pelea por tu honor

Es así soldado, hay que pelear
Por la patria dios y la libertad
Pero esta guerra no, no la elegí
Otro decidieron esto por mi

Vamos ya soldado, no hable mas
Si no me obedece, lo voy acusar
En la colina silba, una metralla
Valla con otro, hay que callarla
Si lo consigue, gana una medalla
Y si se muere la patria lo honrara

Tratare de hacerlo, mi capitán
Cubrame no deje, de disparar
Quizá tenga razón, yo no lo se
Solo se que a casa, no volveré

Mirando el rió justo en la frontera
La orilla blanca la orilla negra
Esta la madre, que se desespera
Gritando el nombre, de quien no volverá
¿Donde esta mi hijo, mi capitán?
El que nunca me hizo, quedar mal
Fuente: musica.com

El que ama a una mujer dicen ama a todas las mujeres de la tierra
Pero el que ama a todas las mujeres no ama en el fondo a ninguna mujer eso tambien dicen y es cierto.
Tu amor me hace bien me da confianza me fortifica me multiplica me estimula
Tu amor me ha hecho amar a otras pero en realidad he amado a otras pensando en ti
Mas de una te debe sus momentos mas glorioso por ti no soy un hombre soy todos los hombres
Por ti ando sobre cargado de deseos tu amor me abre el cuerpo de par en par y libera mis sentidas y reprimidas pasiones
Tu amor me embellece aclara mis partes oscuras tu amor me hace amar la vida
Se quien soy desde que te beso  desde que te beso nada me da verguenza ni me escandaliza
Nunca nadie me amo asi  yo he amado asi despues de ti
Todo te lo debo a ti todo se lo debo  a tu amor.
 tu amor que desato los nudos de mi existencia y me ha convertido en lo que soy un hombre libre..

Camina plácido entre el ruido y la prisa
y piensa en la paz
que se puede encontrar en el silencio.
En cuanto te sea posible y sin rendirte,
mantén buenas relaciones con todas las personas.
Enuncia tu verdad de una manera serena y clara;
y escucha a los demás, incluso al torpe e ignorante;
también ellos tienen su propia historia.
Esquiva a las personas agresivas y ruidosas,
pues son un fastidio para el espíritu.
Si te comparas con los demás,
te volverás vano y amargado,
pues siempre habrá personas mas grandes
y mas pequeñas que tú.
Disfruta de tus éxitos
lo mismo que de tus planes.
Mantén el interés en tu propia carrera
por humilde que sea,
ella es un verdadero tesoro
en el fortuito cambiar del tiempo.
Se cauto en los negocios,
el mundo está lleno de engaños;
mas no dejes que esto te deje ciego
para la virtud que existe.
Hay muchas personas que se esfuerzan
por alcanzar nobles ideales,
y por doquier la vida esta llena de heroísmo.
Se sincero contigo mismo.
En especial, no finjas el afecto;
pero tampoco seas cínico en el amor,
pues en medio de todas las arideces y desengaños,
es perenne como la hierba.
Acata dócilmente el consejo de los años,
y abandona con donaire las cosas de la juventud.
Cultiva la firmeza del espíritu
para que te proteja en las adversidades repentinas,
pero no te aflijas imaginando fantasmas.
Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad.
Sobre una sana disciplina, se benigno contigo mismo.
Tú eres una criatura del universo,
no menos que las árboles y las estrellas;
tienes derecho a existir.
Y sea que te resulte claro o no,
indudablemente el universo marcha como debiera.
Por eso debes estar en paz con Dios,
cualquiera que sea tu idea de El,
y sean cualesquiera tus trabajos y aspiraciones.
Conserva la paz con tu alma
en la bulliciosa confusión de la vida.
Aún con toda su farsa, penalidades y sueños fallidos,
el mundo es todavía hermoso.
Se cauto y esfuérzate por ser feliz.

.

Dios, como te amo
No puede ser verdad
Tener entre mis brazos
Tanta felicidad
Mirar tus ojos claros
Hasta quedarme mudo
Los dos enamorados
Como nadie en el mundo

Dios como te amo
Quien me iba a decir
Después de tantos años
Enamorarme así
Enamorarme al punto
De no poder dormir
A veces me pregunto
Que haría yo sin ti

Que aria de mi vida
Podría sobrevivir
Si vivo cada día
Por ti y para ti

Dios como te amo
Dios como te amo
Dios como te amo

Enamorarme al punto
De no poder dormir
A veces me pregunto
Que haría yo sin ti
Que aria con mi vida
Podría sobrevivir
Si vivo cada día
Por ti y para ti

Dios como te amo
Dios como te amo
Dios como te amo
Como te amo

Querida mía, amada mía, amiga mía
novia mía, amante mía...
Anoche salí con mis amigos; no los conoces,
pero ellos te conocen, te conocen
porque yo les cuento casi todo lo que me pasa.

Hace tanto que somos amigos
que basta un gesto, una sola mirada,
para darnos cuenta quién de nosotros
miente o dice la verdad.

Para ellos yo soy un libro abierto, han leído
todas mis páginas, menos las que arranqué
por una cuestión de pudor; en verdad,
tengo que hacer un gran esfuerzo para no hablar de ti.

Cuando no menciono tu nombre,
me preguntan... qué me sucede...
Anoche, sin embargo, no pude contenerme,
no los dejé hablar, hablé yo todo el tiempo, y de ti,
por supuesto, hasta les leí unos versos
que escribí para ti, ....se reían.

El amor ha hecho de un analfabeto, un poeta;
dijo el flaco. El flaco es un tipo muy gracioso,
te caerá bien cuando lo conozcas... en fin.
Estos son los versos que escribí para ti,
espero que te gusten:

Cuando estoy con ella, tengo veinte años,
nunca tengo sueño, nunca siento frío,
no me canso nunca, siempre tengo ganas
de subir al monte, de meterme al río.

Cuando estoy con ella, soy un hombre libre,
digo lo que pienso, hago lo que quiero,
nadie me censura, nada está prohibido
cruzo mil fronteras, no conozco el miedo.

Cuando estoy con ella, lo demás no importa,
lo demás no cuenta, la moral no existe,
la experiencia es vana, el orgullo es cuento,
el dolor se olvida, el deber no sirve.

Cuando estoy con ella, soy tan diferente,
soy lo que soy, lo que quiero ser,
digo tonterías, como cualquier hombre,
como cualquier hombre, que ama a una mujer.
Cuando estoy con ella, soy el más fecundo,
siembro el universo segundo a segundo.

1

Era feliz en su matrimonio
Aunque su marido
Era el mismo demonio
Tenia el hombre un poco de mal genio
Y ella se quejaba de que nunca fue tierno.

Desde hace ya mas de tres años
Recibe cartas de un extraño
Cartas llenas de poesia
Que le han devuelto la alegria.

Quien le escribia versos
Dime quien era?
Quien le mandaba flores
en primavera?
quien cada 9 de noviembre
Como siempre sin tarjeta
Le mandaba un ramito de violetas?

A veces sueña y se imagina
Como sera aquel que tanto estima?
Seria un hombre mas bien de pelo cano
Sonrisa abierta y ternura en las manos?

No sabe quien sufre en silencio
Quien puede ser su amor secreto
Y vive asi de dia en dia
Con la ilusión de ser querida.

Quien le escribia versos...

Y cada tarde al volver su esposo
Cansado del trabajo la mira de reojo
No dice nada porque el lo sabe todo
Sabe que es feliz así de cualquier modo
Porque el es quien le escribe versos
El su amante su amor secreto
Y ella que no sabe nada
Mira a su marido y luego calla

Quien le escribia versos...