El poeta Miguel Hernández escribió:

Raúl, si el cielo azul se constelara

#EscritoresArgentinos “Fue un profeta y vislumbraba el siglo en que la acción fuera hermana del sueño y reinventó la poesía, una manera de recordar que el poeta es un hombre al que a veces agobian la incomprensión, el barro, el alquiler, la luna.”

 
como sin yo qué muerte cuando sobre para todos donde más noche ya pero entre libertad hombre dos él vida tan ver sangre lluvia corazón hay día todo está veces hermanos solo cada mundo ser nada porque viento algo estaba toda tierra hacia ellos así niños tiempo bajo tenía muertos muerto calle niño sólo ven quiere sueño sabe recuerdo música puede cómo murió triste otros ciudad luz luces mujeres entierro fondo rosa flor aire hombres dedos sirena están nuestro nombres tarde todas quisiera viva nosotros visto pronto ella sol puerto libros hoy también gatillo poeta quiero entonces obuses casa seis rápidos otras tantas oh circo allí sola ventana tiene algunos guerra olor roja mano uno he detrás obreros siempre ahora posible pólvora ojos trajo cazador va frank brown acuerdas piensa soledad rumor grande pequeña aquí perros manos aurora puente amor mañana viene cualquier viejo hasta saber cosas terrible vino nuestra carne luna vez saben novia negro manchada tumba ceniza marcha caballo fueron años dentro muertes hemos estoy primera barcos río aún ladrones hora casi quién pesos tenemos árboles haber van cantando todavía revolución mujer nadie querida alegres alguien dónde hecho esta muerta eso manera ahí soy último hambre muro pan libro españa octubre mientras otra preguntaron mar cementerio partido queda fuego oscura acero camaradas busca nace frente boca ojo sucio fotografías nunca destino pequeños lleva cayó muchachas poesía pobre amigo días blanca nombre agua secreto morir bandera verde solos embargo estábamos entró vidrios cuarto conocido decir conoce conozco alba puertos verdaderamente bien fin pura dolor alegría desde negros alegre contento brigada olvidan tuñón pena dulces dejéis pueblo sur perro hermano hizo color después antigua parte orilla flores fiebre reloj llenos cadáveres señores aventura ruedan canaleta oro salía sombra esperanza juan otoño pájaro sociedad rosas aguas viejos contra oído vienen hace anduve amigos buenos tres venga palabra parientes cayeron dijo dios muere petróleo linterna horizonte sueños oscuros voz cuya polvo navíos hogar distante olvido junto ventanas celeste padre cual mejor digo amiga muelle nuevo esperando cielo estrella cosa esto tengo madre cabeza muy movía vamos avanza vuestros venid explosión otro manuel cuánta hijos vuelvo viejas carbón gorra pasar hospital árbol redonda sed guardan tranvías hicieron ladrido sonríen corrió cruz nostalgia lanza marineros tierras siguen continúa canto países patagónico prostitutas patagonia detiene multitud estar américa anduvo oscuro quedó juguetes perdidos eche veinte centavos ranura velaron vieron pecho versos cuatro sonrisa tumbas juntas blancos sam samoots cantos lavanderas ruidos asilo podrá hilo apenas flote distancia tuvo submarino hermosa corre canales habían nuestros rostros único línea muros bello estamos barrios acaso callejuela pasado mismo querido gin clown tom san fruta maría deshollinadores pues enloquecidos ángeles sigue sutil vigila paloma mensaje fábrica había dejó sentir tanta baldío muelles buey maduros gris sueñan vuelven riachuelo pobres calles pedazo semana ágiles vi sombrero adolescente suelo además estaciones bomba gobierno hacer rojo parís aires santa turkestán estatua feroz violeta silencio miedo allá dormidos azul feria botella humo ruido cantar unos queridos usted paisajes trapo juntos carros alma hotel lado somos alto palomas grandes estrellas canallas cerca dulce asombro pedazos pájaros invierno niebla domingo verano espía puentes súbito mira muchas perfecta minero poema soldado pueden cuánto aceite museo parque abandonado azucena salir antiguo nueva vacío podrida arriba seguro sería bota haya vidrio tampoco mesa mosca aplastada país guitarra pequeño pies instaló corriendo parecía realidad ocurrido alrededor gustaban tremendamente vivir conocí vagos hija villanos cruces suceder violenta parece estáis maneras vestido obispo verdugo reina guardias cuerpo tropas entierran volar volaron solía abuelo snokel mesas adorno naufragio orejas animales llevan tango ole rosita pensar borracho poetas techo vacíos teatro saludo vos partieron cantan lloran leñador alguna crimen relata pie hierro agrios barcas gaviotas mascarones remotas pareció quedar madera ruina morirse enloquecido vosotros vuestras ruinas hubiera mentira enorme abierto perdidas vomitada cargados pasan buscando estrelladas vinieron pasa cubiertas estruendo féretro mezclado decía oía caballos relojes ambulancias número bravos soldados avispa trae desierto pescadores garúas alcantarilla madrugada favorable galpones asesinados homenaje fusilados hueso largo camino restos intemperie amarillos aullante rumbo gran campo quedaron delicadamente útil violento grises puesto campamento trashumante aviadores colonias enterrados dirige adormece carrera janeiro dio compañeros camarada silbido debe tranvía perdió juegan quema bomberos fusilado scarfó llevará obrero cubiertos eh cimiento solitaria clara cascabel carpa iba salvajes fosa barco gentes miseria obra verdadera poemas esquina irán deja rimbaud veleta dicen vencido hombro negaron zumbido vuelta taberna puertas nieve sentimentales amores preso devorarme diré hará tejados deslizan musgo inclinadas bateas crecerán cultura talleres achicado perdido alcantarillas fresco sonoro vientos solamente detenerse aguardarte palpitando manoseados drama superamos retratos colgadas penúltimo cigarrillo arrojamos trepidar tren asombrando entraña grupo croatas invadido zona túnel buscan socavan base dinero marchan catalina asesino hundido profesores mares andaba afilado sereno gracia perfectos tornillos agonizando cerrar edición semejante profundidad llegarán buzos cable oxígeno discurso almirante tabernas mujerzuelas hinchado vientre paciencia ayer enterraron tercer pistolero ocuparse ocuparemos cultivarlo nicolás lenin potencia aventureros tambores intimidad gestos palabras desaparecido única violines recién horizontes real veo estemos caer trabajadores cae furia ternura subir empinada visitante tocado extremo pertenece sino sea estás demasiado haciendo primeras salud tal ambulante carmín maestro old miraba ardido prostituta broncero invención inocencia primer quien herida quedaba mirada infancia gorriones caídos blues estuvo carta amar esperar pudo llevó desprevenido sopa lámpara barro inmenso delirio razón monstruos tangos tristes igual humanos tristeza comen hablan canciones mocosos aserradero fábricas chimeneas mueren asesinatos entierros menor tus orillas provincia pensé dicho siquiera algunas cien vieja enamorados balcón aunque espíritu nació pudiera gritar afilados rioja barbudo treinta iban dueño viajeros abandonadas escuelas constante circos puñetazos rojas lujo millonarios persona canción buena ellas muchacho ame tucumán mendoza fe simplemente alimenta angustia desnuda señor vendrá sabemos ii piedra delante relámpago ajo frío ardiente poderosa techos cuero familiar heridos valor metralla ríos cemento arrastrándose vergüenza conocer despiertos gastado armazón brazo iguales ciego media sale llena voy desnudo amo transita feliz cualquiera lobo ah llegar cabellera final atracan sombras miradas bar anda patios oídos marinos asoman lejano larga llega sabor fantasmas barrio sean adentro hablo algún ...