Loading...

La libertad

Párese el río y cesen sus rumores;
no dé el rosal su rosa conversada;
no hable la bandera sus colores,
quédese la estación estacionada.
Muera el árbol. No se alcen los alcores
y el sabio ruiseñor no diga nada;
la luz no rectifique sus fulgores,
desembárquese el agua ya embarcada.
El sol suspenda su divina serie;
endurézcase el viento, y no lo diga
y el ancho cielo deje la intemperie.
No hable la voz sus altas soledades
¡que la patria dejó de ser amiga
y están sin libertad sus libertades!
Other works by Luis Vidales...



Top