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Juan Andres Gutierrez

POEMAS
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Seremos felices en Viena,
en Estocolmo  o Praga
en la torre Eiffel,
en el Empire State,
en la muralla China,
en alguna pirámide egipcia,
en algún monumento tolteca

Seremos felices
en el Apolo 11
en el boulevard
en flamantes tabernas
¡Seremos felices!

 nunca saldré de mi tierra
moriré en los antiguos merenderos,
vagare por las calles tomando mi cabeza,
mi cabeza aplomada
esculpida en piedra caliza,
en mi surge un mar,
una ola que arrasa el muelle.

Ahora dices que quieres lanzarte
que no hay Corea
ni sur,  ni norte
que todo se ha perdido

Existen ojivas que revientan en Vietnam,
Vietnam es mi pecho,
todo robado,
todo violentado,
mi corazón es Vietnam

Dices que nunca vimos
en la torre la migración de los alcatraces,
dices que quieres colgarte,
dices que mi amor fue una pompa
que no pudo llenarte,
que te entierren en Londres,
que te velen en New York

Seremos felices  ahora que los vientos rugen
que las dunas son azotadas,
ahora que las tormentas plagan el Nilo
quieres lanzarte a sus profundidades,
dices que no fui suficiente
que el Apolo 11 se esfumó en Marte
varado en una ingesta de aguardiente

Ahora buscas el Éufrates,
ahora quieres que te fusilen,
ahora buscas el 38 SMITH AND WESSON,
ahora todo se ha perdido,
ahora, ahora,
ahora seremos felices…

Una verja quiere ser doblada
una barra quiere ser cortada
un camisón quiere ser roto,
¡osos de felpa en la alcoba!

Un muro quiere ser saltado
un techo quiere ser cruzado
una boca quiere ser cerrada
¡una alcoba desolada!

Un grillete quiere ser abierto
una pastilla no quiere ser tomada
un cuerpo no quiere ser contenido
¡los locos gritan en la estancia!

Caperucita psicótica
Blanca nieves anoréxica
Cenicienta esquizoide
Raspunsel baila desolada en su torre blanca

Una suplica a los viejos enfermeros
la camisa de fuerza rompe los sueños,
los niños alucinan con mapaches taciturnos,
comen un mísero bocado

Un baile de salón,
la pequeña se interna en una contra danza,
el cielo es un techo con aroma a sándalo
Alicia ha perdido el juicio.

¡acnun erama yos acol ed otneimican!
Dice Alicia atada a una camilla blanca.

Cincuenta años perdí
cincuenta auroras boreales,
creí en el Himalaya,
contemplé los horizontes,
la puesta de sol en Uganda

Fui mercenario
trafique con el sol,
vendí sílfides en los pasajes de la ciudad antigua

cincuenta años perdí
buscando en el arroyo el secreto del salmón,
buscando la ruta escondida, las calaveras parlantes

Buscando en las minas
nunca halle cuarzo,
ni estaño,
ni zinc,
ni cobalto

cincuenta auroras boreales,
encontré en la selva inhóspita un temblor profundo que arrasa  el bambú que carcome la selva

encontré una mariposa junto al dique
al rebasar el agua la rivera.
una mariposa roja se imprimió en mi rostro

y nunca vi tus ojos,
siempre esquive tus pupilas
y el contacto de tus manos.
siempre incline mi frente
y  selle a tu voz mis oídos

Me hice de cera en el estío
mientras tus lágrimas bañaban mi sien.
nunca clame tu nombre viendo los carruajes marchar

Siempre el mismo olivo permaneció ardiendo,
siempre los mendigos permanecieron a fuera

Cincuenta años perdí
cincuenta  auroras boreales.

Juan Andres Gutierrez

Tengo una selva,
tengo a  África,
tengo a Somalia,
al Congo,
a Irán  y a Pakistán
a todos juntos creciendo
en la grieta de mi alma

existen leones, hienas,
chacales que muerden el pecho
saborean mis entrañas,
existen niños armados con ojos de marfil
que juegan con pistolas y sollozan en una habitación entristecida

Existe un ejército que golpea la muralla,
ellos trabajan diariamente picando la piedra
rugiendo exhaustos,
explotan mi corazón como mina de coltan,
una carreta y piedra negra mañana me colgaran

Las habitaciones son frías
un himno patriótico se levanta,
mi sangre es un arroyo contaminado por el carbón,
mi raza es descendiente de los monos,
en mi espalda llevo una herida
ella encaja con el látigo,
en mi cuello un grillete,
él niño llora en mi hígado
se arrastra hambriento y  la mosca revolotea en su boca

Tengo una selva,
tengo a  África,
tengo a Somalia,
al Congó,
a Irán
y a Pakistán
a todos juntos creciendo en la grieta de mi alma

Mientras tú, amor,
tienes medias de seda con encaje italiano,
un cigarro con filtro de marfil fino,
pequeños proxenetas de Viena
sentados en tu sala Alejandrina

En ti vive una colonia Londinense
en edificios con grutas espaciosas,
ellos tienen pequeñas alambradas,
campos de concentración donde  observan
y se divierten con una copa de ginebra,
por tu sangre se desplazan como en la autopista
limusinas rosadas, autos Mercedes Benz
y un Jet aerodinámico

En ti viven reporteros holgazanes
que hojean el New York  Times
tú, rostro de valla de Wall Street
tú, una esfinge de Estonia
tú, una meretriz Lituana

¿Y yo?

Yo tengo una selva,
tengo a  África,
tengo a Somalia,
al Congo,
a Irán y a Pakistán,
a todos juntos creciendo
en la grieta de mi alma

Mientras tú,  amor,
tienes a Miami Beach,
Ámsterdam y a Beverly Hills
inyectando tus venas.

Juan Andres Gutierrez

Mi semblante angustiado
le llama bajo un bramido,
¿Donde está?,
mis pasos vuelven en el cobertizo

La luna que penetra sus ojos
una caricia,
entumecido,
ebrio de dolor
de temblores,
los portones crujen,
las manos impregnadas de viruela,
de sarampión,
¡La peste negra!

En la noche extiendo mis manos
pido pan,
agua,
pido un paño cálido
mi sien duele
¡Mi sien!

Mis pequeños tumores,
las fuerzas exhaladas,
los jarrones ahogan las rosas,
los tallos gritan,
afuera los niños juegan con sus pequeños columpios,
ellos extrañan el verano
Yo reclamo el huerto con  rodillas heridas,
reclamo el beso,
reclamo el rezo en los olivos,
reclamo el Edén,
contra las borrascas Miguel y Gabriel

Yo reclamo mi infancia en el seno
de la esfinge  de arena,
pequeñas gotas de alquitrán destila de sus pezones
como rosas temerosas encubiertas en el follaje,
ellas ladran tiernamente
¡son pequeñas putas!

Ya estoy lejos
a veces duermo en los graneros
sueño con mi padre y mi madre,
suelo llorar cuando el canto de las yeguas
es insoportable,
suelo seguir los astros,

Las estrellas a lo lejos
ellas guardan bastos secretos,
secretos de mis huellas,
secretos de mis pasos,
secretos de mis lágrimas

¡Solo secretos!

Juan Andres Gutierrez

El dolor dormita en  la puerta,
mi alma descansa en los viejos maderos
mis ventanas permanecen abiertas,
mis ventanas son azotadas,
mis ventanas extienden sus sabanas
queriendo alcanzar el cielo vacío e insonoro

Ahora la termita abre su boca
una peste resuena en los orificios,
en mi arteria crepita el aserrín,
en el tejado los gatos recogen sus colas
son embestidos por un beso melancólico,
mi tejado tiembla,
mi tejado es sacudido por una viruta,
a veces suele un tornado levantar mis cimientos

contemplo la noche,
el dormitar de los papagayos,
observo las mujeres cruzar perseguidas por los faunos

Busco la tierra,
la tierra húmeda,
la tierra fría,
la tierra
y la pongo en mi sien
y sueño con un embrión de loto,
con un óvulo perfumado en astromelias,
con las voces sordas que vibran en el estanque

Sueño con manos ahogadas en cardos y abrojos
sueño ser tomado por la noche, acunado por la luna
Gritar al viento, el grito de todos los imbéciles,
de todos los austeros,
de todos los condenados a este mundo mal sano:

¡Por favor, por favor permítanme nacer de nuevo!

No te acerques
no puedo amarte,
he  creado de ti
una imagen tan fina,
un ensueño tan  fuerte,
que tú has desaparecido

Ahora vienes saltando la verja
arrojando  calabazas
mientras los esclavos
cortan  racimos de algodón

Vienes de la tumba fría
del silencio engullido
en  boca de caracoles,
de acometer los tronos,
de vencer a Napoleón,
de esclavizar a Japón

Te divierten los canastos
pesados de los hombres,
los sombreros coreanos,
los cometas que traspasan
el cielo y no son divisados
por radares ni ojo  humano

Ya no existes,
no trates de robarme tu imagen,
tu presencia,  tu suspiro,
tu sueño,
es lo único que queda de ti en mí

No trates de robarme.
te  he mantenido viva en una caja de químicos,
de transmisores, de axones y neuronas,
en un mar de ideas,
en un islote estás tú

Sigues viva,
no vuelvas,
no vengas,
serás como un meteoro que amenaza la tierra,
alguna de las dos me reclamara:
tú o tu imagen

Y te prefiero inmortal y bella
estancada en tu joven edad
paseando donde quieras:

Por el casón,
Por la viña,
Viajando

De ti escribo día a día
algunas veces has nacido
siendo reina,
siendo esclava,
siendo amante,

Tú, en un rincón,
en un vacío vives en mí
y algunas veces has muerto

Pero por hoy no trates de robarme tu imagen,
es lo único que queda de ti en mí.

Juan Andres Gutierrez