These marble splendors, black anatomy,
Which injure worms upon their sepulchres,
The glacial symbols of death's victory,
He would assemble, by fear undeterred.
 
It was the other shadow, love's, he feared:  
That common fortune and its common woes.  
Resplendent metal did not blind him sheer,
Nor did sepulchral marble; 'twas the rose.  
 
He, from the mirror's other side, alone  
Succumbed then to his complex destiny
As the inventor of all nightmares known.
 
And so perhaps, from well beyond death's shroud,      
Shall he keep building, still alone and proud,
These splendid, wicked wonders endlessly.
 
Translated by Hadi Deeb

Entrar para comentar...
Alfredo Jiménez G.
más de 5 años

No se conocieron sobre la tierra pero "quizá del otro lado de la muerte", en los descansos de sus respectivas labores literarias (que nunca se acaban), por fin han conversado y son grandes amigos, pues tienen mucha afinidad lírica y narrativa.

Edgar Allan Poe nació en una época desafortunada para su genio. En ese tiempo lo más importante era la inspiración y tuvo que construir todo un andamiaje de ideas alrededor de sus cuentos para que la gente lo creyera un "autor inspirado". Sólo Borges, aquel amigo al que nunca conoció y que lo leería en el futuro, se dará cuenta de ese drama.

Los lectores de Poe recreaban su imaginación en la mujeres que concibió en sus cuentos y poemas, porque les parecían muy seductoras con su velo de oscuro pasado y su aura de princesas en oscuros castillos. No fue del todo valorado en su época, era un científico perdido entre románticos.
Merecía lectores menos sentimentales y más analíticos. Con el tiempo los tendría, Borges se contaría entre ellos, que lo descubriría muy joven en la biblioteca de su padre. Precoz como lector y como autor, el joven Poeta argentino sabría con certeza que había tropezado con uno de los más grandes escritores de todos los tiempos.

Imaginemos el escenario y circunstancias de el encuentro entre Poe y Borges, apoyados en el juego ficticio que este último inventó en el prólogo de su libro "El Hacedor". El secreto es el tiempo y las imprecisiones cronológicas, confundamos las fechas. Si pudimos ver a Borges con Lugones en una biblioteca de la calle Rodríguez Peña, bien podemos imaginarlo frente a Edgar Allan Poe, quien luciría "solitario y fuerte". Borges le ofrecería una copia de este soneto que le dedicó y bien podríamos afirmar, con toda justicia que Poe "lo ha aprobado".

Preferido o celebrado por...

Alfredo Jiménez G. Angélica Gregorio H. Y. J. Hall Gerson Adrian Cordero Lucia Rosario Pata Le Plus Beau de Tous Dalia Banguera Sebastian Villalba Campos Marcela U. Fernanda Jara Cortés Naig S.R.S Bach
Email

Otras obras de Jorge Luis Borges...

Algunos poetas que siguen a Jorge Luis Borges...

Oscar Martínez Graciela Garcia Guerra Paola Olmedo Julia Dunlop Camilo Esteban Edgar León