El Sediento

El Sediento

por Octavio Paz

Por buscarme, Poesía, en ti me busqué:
deshecha estrella de agua,
se anegó en mi ser.
Por buscarte, Poesía,
en mí naufragué.

Después sólo te buscaba
por huir de mí:
¡espesura de reflejos
en que me perdí!

Mas luego de tanta vuelta
otra vez me vi:
el mismo rostro anegado
en la misma desnudez;
las mismas aguas de espejo
en las que no he de beber;
y en el borde del espejo,
el mismo muerto de sed.

comments powered by Disqus
     

Misceláneas

Octavio-paz


Otros poemas de Octavio Paz (leer al azar)


Oídos con el alma,
pasos mentales más que sombras,
sombras del pensamiento más que pasos,

Soy hombre: duro poco
y es enorme la noche.
Pero miro hacia arriba:

Sunyata 1962

AL confín
yesca
del espacio calcinado

A través 1958

Doblo la página del día,
escribo lo que me dicta
el movimiento de tus pestañas.

Quieto
no en la rama
en el aire

Inventa la noche en mi ventana
otra noche,
otro espacio:

Entre la tarde que se obstina
y la noche que se acumula
hay la mirada de una niña.

Regreso 1976

Bajo mis ojos te extendías,
país de dunas -ocres, claras.
El viento en busca de agua se detuvo,

La luz sostiene -ingrávidos, reales-
el cerro blanco y las encinas negras,
el sendero que avanza,

Pueblo 1962

Las piedras son tiempo
El viento
siglos de viento

Te gusta Poeticous en Facebook?