El Sediento

El Sediento

por Octavio Paz

Por buscarme, Poesía, en ti me busqué:
deshecha estrella de agua,
se anegó en mi ser.
Por buscarte, Poesía,
en mí naufragué.

Después sólo te buscaba
por huir de mí:
¡espesura de reflejos
en que me perdí!

Mas luego de tanta vuelta
otra vez me vi:
el mismo rostro anegado
en la misma desnudez;
las mismas aguas de espejo
en las que no he de beber;
y en el borde del espejo,
el mismo muerto de sed.

comments powered by Disqus
     

Misceláneas

Octavio-paz


Otros poemas de Octavio Paz (leer al azar)


Pasaje 1964

Más que aire
más que agua
más que labios

En el azul unánime
los domos de los mausoleos
−−negros, reconcentrados, pensativos−−

Aquel joven soldado
era sonriente y tímido y erguido
como un joven durazno.

Negro sobre blanco,
azul,
el gigante grano de polen

Custodia 1964

El nombre
Sus sombras
El hombre La hembra

(negra
armadura viste el fuego)
calorífero de combustión lenta

Sunyata 1962

AL confín
yesca
del espacio calcinado

Paisaje caído de Saturno,
paisaje del desamparo,
llanuras de tuercas y ruedas y palancas,

Dame, llama invisible, espada fría,
tu persistente cólera,
para acabar con todo,

Oídos con el alma,
pasos mentales más que sombras,
sombras del pensamiento más que pasos,

Te gusta Poeticous en Facebook?