Puto es el hombre que de putas fía,
y puto el que sus gustos apetece;
puto es el estipendio que se ofrece
en pago de su puta compañía.
 
Puto es el gusto, y puta la alegría
que el rato putaril nos encarece;
y yo diré que es puto a quien parece
que no sois puta vos, señora mía.
 
Mas llámenme a mí puto enamorado,
si al cabo para puta no os dejare;
y como puto muera yo quemado
 
si de otras tales putas me pagare,
porque las putas graves son costosas,
y las putillas viles, afrentosas.

  • 1
  • 2
  •  
  •  
Entrar para comentar...
Alfredo Jiménez G.
más de 1 año

¡Vaya que estaba despechado el imprescindible Poeta Francisco de Quevedo y Villegas! Pero como todo autor de gran valía, no teme a las palabras, conoce su contundencia, elige las adecuadas aunque sean fuertes y las coloca con maestría en sus pulidos versos sin que se pierda en ningún momento, el buen gusto.

Se trata de un soneto enérgico, alguien podría aventurar que es de tendencia machista, pero lo dudo, al fin de cuentas no deja invictos a los hombres. Se reconoce una vez más el poder femenino de la devastación anímica varonil.

En descargo citaré a El Libro Sagrado de Occidente: "La Biblia": "Brevis omnis malitia super malitiam mulieris", Eclesiástico 25, 26 (Toda maldad es pequeña comparada con la maldad de la mujer).

Con la venia deuterocanónica, dejemos a Quevedo ( y a todo aquel que pasa por similar desengaño), como "un puto enamorado".

Email

Otras obras de Francisco de Quevedo...