Por más que intento, no le entiendo a las fórmulas: “Área igual a base por altura sobre dos”. Me han hecho memorizarlo, como las tablas de multiplicar, pero a esto, de plano, no le encuentro sentido. Triángulos, polígonos... no hay caso, cierro el libro de matemáticas de cuarto año y mejor me pongo a pensar en Alma, con sus trencitas y sus mejillas tan suaves. Lo adivino, pues nunca las he agarrado, como se mira una manzana y nos imaginamos lo que sentiremos antes de tocarla. ¿Qué harás Alma, niña hermosa de mi banca de al lado, tú que sí le entiendes a este revoltijo de los números y no sufres, como yo, los enojos de ese ogro disfrazado de maestro Marcos?
Cuando estoy junto a ti, Alma, me pasan cosas raras, me siento torpe como Gilligan y tú eres tan bonita como Mary Ann. Me miras, y viene música del cielo a mi cabeza, esa canción tan de moda, “Pueblo Funky”. Tú me inspiras todo eso, “Alma de mi alma” y ni siquiera lo sabes.
***
¿Qué tiene de malo cruzar la pierna cuando me siento? Así estoy cómodo. De por sí mi papá me trae entre ojos desde que reprobé el examen de geometría; pero ahora sí me habló bien fuerte. Casi me caí de la silla cuando me sacó de mi dulce recuerdo: Alma estaba con el pelo suelto, se veía diferente, tan bonita como Ginger, la actriz de cine en “La Isla de Gilligan”, no sé por qué a veces me gusta más que Mary Ann. Se veía mayor, era como si.... −“¡Baja la pierna cabrón!”. El susto me hizo perder el hilo de mi pensamiento.
Mi papá y mi tío Miguel han estado bien raros desde hace unos días, los veo que se hablan en secreto mirándome. Creen que no me doy cuenta; cuando cruzo la pierna; cuando juego al futbol, mal, como siempre. La otra vez que mi hermano más chico me agarró descuidado para luchar y casi chillo, ¡hay qué ver la que se armó! Parecía que se formaba una junta como las de la escuela, el tema era yo, pero no me dejaron acercarme. A los niños nos siguen haciendo a un lado y eso que apenas hace unos meses, 1979 fue nuestro “Año internacional”, dijeron que teníamos derechos pero creo que nadie se enteró.
***
¡¿”El llanto de la tortuga”?! ¡Qué nombre tan raro para una película! No vi una sola tortuga; me aburrí mucho, además ¿por qué no vino mi hermano con nosotros al cine Acapulco? Cuando los pescadores le hicieron cosas sucias a la muchacha (Isela Vega, dijo mi tío que se llamaba), me tapé los ojos y mi papá se enojó ¿pues qué no era malo ver estas cosas según dice mi mamá? La muchacha estaba bien bonita. Me sentí culpable de pensar que estaba mejor que Alma.
***
−¡Chamaco, ven acá!
−Si papá, ¿dime?
−¡Vas a sacudir estas revistas, una por una, pero así, boca abajo! ¡No las vayas a voltear.! ¡Toma el trapo!
Eran como cincuenta revistas grandotas, empecé a sacudirlas. Así volteadas tenían puros anuncios: “Sorprenda a sus amigos tocando guitarra en sólo 30 días”. “Si usted quiere triunfar aprenda a dibujar”. Cosas así; traían cupones, “uno para usted y otro para un amigo”. Mientras leía se resbalaron algunas y cayeron volteadas. ¡Caramba, no son dibujos, son fotografías! ¡Qué diferentes son al “Chanoc” y al “Capulinita”!  La primera que vi fue “La mesera coqueta”, creo que la muchacha está mejor que Isela, mejor que Ginger, mejor que Mary Ann... ¡Perdóname Dios mío, mejor que Alma! Se llama Fuensanta, nunca olvidaré ese nombre. “Casos de Alarma!” ¿Pues qué no era un periódico? “Tormento sexual” ¿Por qué tienen amarrada a esa pobre muchacha? María Cardinal ¡Es casi tan bonita como la maestra Yolanda! Amira Cruzat... Tamara Garina... Pilar Sen... ¿serán de otro país? No me vaya a ver mi papá, me dijo que las limpiara boca abajo. Pero quiero verlas ¡Quiero verlas todas! Mi papá se fue a la calle, mamá y el Pelón no están. ¡Yo no sabía que esto se podía hacer; nunca se ve en televisión con el tío Gamboín! Ya me imagino a la Señorita Cometa, a Marvila la de los “Super Amigos”, a las muchachas de “Tierra de gigantes” así, en el lugar de Malina Mey.
¿Será malo? No, mi papá no me hubiera puesto a sacudir las revistas si esto fuera pecado. Pero me siento extraño, más nervioso que cuando me miraba Alma, a quien a partir de mañana comenzaré a ver... con otros ojos.


(2013)

“Las almas que se aman/ no tienen olvido”
(Canción popular mexicana)

Cuento.

  • 2
  • 4
  •  
  •  
Login to comment...
Domingo Jiménez
over 1 year

Querido Alfredo Jiménez! gracias por compartir. Me he sentido identificado desde el principio hasta el fin. Yo también vengo de aquel "mundo raro". Sin embargo, nunca olvidaremos aquel primer gran amor de primaria. Tu manera de describir el sentimiento de un niño me hizo remontarme a aquellos primeros años de mi tierna infancia. Y sí, tierna porque no fui tan rudo como los demás. Todo parecía un mundo muy tosco para mí, un niño en quien la poesía ya corría por la mente. Nunca olvidaré tampoco aquel momento en que "vimos con otros ojos" las cosas, gracias a alguien que nos abrió la mente a otro tipo de belleza. Espero no importunar con mi comentario. Le mando un abrazo!

Alfredo Jiménez G.
Alfredo Jiménez G.
over 1 year

@Domingo Jiménez: Apreciado Domingo Jiménez, le agradezco mucho su amable comentario que muy al contrario a importunarme, me ha agradado mucho y me estimula.
Escribí este sencillo cuento con más temor que ilusión, considerando la trama un tanto atrevida y hasta inverosímil, pero he tenido la fortuna de obtener muy buenos comentarios y expresiones de simpatía por decidirme a publicarlo.
Tengo en la mente nuevas historias para contar, mientras encuentro un tiempo entre las labores cotidianas ineludibles, dejo que maduren las ideas.
Le envío un cordial saludo y le reitero mi agradecimiento sincero.

Liked or faved by...

Ada Zoe Domingo Jiménez Ada Pardo dorita tsoli
Email

Other works by Alfredo Jiménez G....

Some poets followed by Alfredo Jiménez G....

Gadhil Pablo Neruda Alekz Gonzalez Y. J. Hall J. Colom Octavio Paz