Gracias a la vida que me ha dado tanto;
me dio dos luceros que, cuando los abro,
perfecto distingo lo negro del blanco,
y en el alto cielo su fondo estrellado,
y en las multitudes al hombre que yo amo.
 
Gracias a la vida que me ha dado tanto;
me ha dado el oído que en todo su ancho
graba noche y días, grillos y canarios,
martillos, turbinas, ladridos, chubascos,
y las voz tan tierna de mi bien amado.
 
Gracias a la vida que me ha dado tanto;
me ha dado el sonido y el abecedario;
con él las palabras que pienso y declaro:
madre, amigo, hermano y luz alumbrando
la ruta del alma del que estoy amando.
 
Gracias a la vida que me ha dado tanto;
me ha dado la marcha de mis pies cansados;
con ellos anduve ciudades y charcos,
playas y desiertos, montañas y llanos,
y la casa tuya, tu calle y tu patio.
 
Gracias a la vida que me ha dado tanto;
me dio el corazón que agita su marco
cuando miro el fruto del cerebro humano,
cuando miro el bueno tan lejos del malo,
cuando miro el fondo de tus ojos claros.
 
Gracias a la vida que me ha dado tanto;
me ha dado la risa y me ha dado el llanto;
así yo distingo dicha de quebranto,
los dos materiales que forman mi canto,
y el canto de ustedes que es mi propio canto,
y el canto de todos que es mi propio canto.
 
Gracias a la vida que me ha dado tanto.

  • 3
  • 6
  •  
  •  
Entrar para comentar...
Alfredo Jiménez G.
casi 2 años

Grabada en múltiples versiones, escuchada por todas partes, esta bella canción nunca pierde su frescura espontánea. ¿Será por su sencillez y sinceridad? Sus palabras son insustituibles; se ha situado en la memoria colectiva a fuerza de escucharla y cantarla como un reflejo de celebración a la maravilla de vivir, a los dones de los sentidos, las palabras, los pasos y los sentimientos.

El poema no especula sobre quién dio esos atributos, no se mete en problemas metafísicos innecesarios, se concreta al agradecimiento por el hecho de vivir y sentir.

Resulta triste que haya sido como la canción de despedida de Violeta Parra, pues la Poeta la compuso casi en el mismo año que decidió partir, sin embargo nos dejó una gran cantidad de cantos hermosos, de poemas, de décimas inolvidables.

Una vida intensa, ejemplar, comprometida con las causas populares. Versos innumerables que se repetirán por siempre.

¡Cuántas veces me ha hecho desear a mi también, "volver a los diecisiete"!

Email

Otras obras de Violeta Parra...